Camila, que por entonces tenía 11 años, no entendía porque no podían practicar ese deporte en los recreos. Su madre contó la historia en las redes sociales.


Hoy miles de mujeres en todas partes del país se adhirieron al Paro Internacional de las Mujeres para protestar contra la desigualdad que las afecta en la vida laboral, personal y social. Y un ejemplo de esta lucha es la historia de Camila, una nena de 12 años que en 2017 (cuando tenía 11) logró que las chicas de su colegio puedan jugar al fútbol en los recreos, algo que era “solo para los chicos”.

​”Cuando fui creciendo me dí cuenta de que algo tenía que cambiar. Las maestras decían que (el fúbtol) era para los chicos y que las mujeres tenían que jugar al quemado”, le contó a TN Camila, a quien le llamaba la atención que la cancha grande que había en el edificio de su colegio privado de zona norte fuera solo para los nenes.

Ya en quinto grado, a ella le gustaba jugar al fútbol y tenía la idea clara de que se lo diría a las directoras de la escuela para que le explicaran por qué no podía. “Lo empecé a pensar pero no me animaba a decirlo, hasta que en sexto me eligieron cocapitana del equipo de educación física”, aseguró. Y agregó que les preguntó a sus amigas qué pensaban y entre todas llegaron a la conclusión de que era injusto y que ellas también querían hacer esa actividad que “era solo para ellos”.

“Un día encaré a las dos directoras y les pregunté por qué no podíamos jugar al fútbol. Una de ellas me contestó que era porque los varones eran más y necesitaban algo para entretenerse. No fue una respuesta muy coherente, no me quedé conforme”, dijo la nena que hoy ya está en séptimo.

Sin embargo, su cuestionamiento causó un efecto ya que días después las maestras colgaron una lámina en la pared en un recreo para que los alumnos escribieran qué juegos les gustaría implementar e hicieron una votación. “Cuando preguntaron quienes querían jugar al fútbol, el 80% de las mujeres levantaron la mano y un mes después convirtieron la cancha del quemado en un multiuso, hasta nos compraron dos arcos”, recordó.

En diciembre pasado su mamá, periodista e integrante del colectivo Ni una menos, felicitó en Facebook a su hija por terminar la primaria y contó el gran logro de la nena. “¡Ojalá que nunca pierdas esa sensibilidad que me enorgullece tanto!”, aseguró feliz.





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