A medida que pasan los años, baja el número de accidentes en las Fiestas. Sin embargo, todavía no se logró ponerle fin a esta problemática. En la madrugada de hoy, 16 personas (15 de ellas con lesiones leves por pirotecnia, descorches y una riña, y un paciente que requirió cirugía) fueron atendidas de urgencia.

Los casos recayeron en el Instituto Oftalmológico Pedro Lagleyze, el Hospital de Quemados y el Hospital Santa Lucía. En el Lagleyze, ubicado en el barrio porteño de La Paternal, ingresaron “dos personas con traumatismos por pirotecnia, una por descorche de una cerveza, otra con heridas por una riña callejera y un niño con herida de pirotecnia, sostuvo Anahí Lupinacci, jefa de guardia del centro especializado.

”Es un número que se mantiene bajo. El año pasado entre las dos fiestas (Navidad y Año Nuevo) atendimos a nueve personas. Año tras año, la cifra viene descendiendo, y eso es un punto a favor, aunque no tenemos todavía el cero que deseamos”, agregó.

Valeria Fernández, cirujana plástica del Hospital de Quemados, en el barrio de Caballito, afirmó que en las últimas horas fueron atendidos cuatro menores y un adulto por heridas vinculadas con el uso de pirotecnia.

De los 16 heridos que ingresaron a los tres centros médicos, 15 de ellos lo hicieron con lesiones leves por pirotecnia.

”Ingresaron cuatro menores de edad de entre ocho y 13 años (tres varones y una mujer) y un adulto de 28 años, todos con heridas leves por pirotecnia”, detalló. En el caso de los niños, las heridas fueron provocadas por el uso de estrellitas. ”Hicimos curaciones en el momento y tienen que venir por consultorio externo en la semana para ver su evolución”, añadió.

La cirujana recordó que el año pasado no recibieron ningún paciente herido por uso de pirotecnia, “lo que no ocurría hacía 38 años”, aunque consideró que los casos “bajaron considerablemente”. ”La gente toma conciencia y la situación viene mejorando”, completó.

En tanto, Carlos Díaz, jefe de guardia del Hospital de Oftalmología Santa Lucía, en el barrio de San Cristóbal, indicó que fueron atendidas seis personas, de las cuales “cinco fueron casos leves y uno requirió cirugía”.

”Ingresaron seis pacientes, cinco con heridas por pirotecnia y uno con traumatismo por un corcho, de los cuales solo uno es quirúrgico. Todos son menores de 15 años y el paciente que necesitó cirugía es de gravedad relativa”, aseguró Díaz.

Según el profesional, en relación al año pasado las consultas cayeron a la mitad. ”Desde 2015 a la fecha los pacientes en las Fiestas vienen con un descenso, aunque no tan marcado como fue el del 2019 a 2020″, concluyó.