El rol que ocupará la vicepresidenta electa mantiene en vilo al Círculo Rojo, propuestas y designaciones a cargos que decidió.


El 10 de diciembre asumirá como presidente Alberto Fernández, pero las miradas están centradas desde que se conoció a la fórmula ganadora en la vicepresidenta. El rol que jugará Cristina Kirchner preocupa al Círculo Rojo por el poder que pueda llegar a tener la senadora.

Desde que volvió de Cuba, Cristina ha tomado ciertas decisiones que han marcado la preponderancia que tiene en el gobierno que se viene. El primer paso fue cerrar filas en el Senado y logró que la santiagueña Claudia Ledesma Abdala, la esposa del gobernador Gerardo Zamora, se quede con la presidencia provisional. En el año 2005 Abdala era gobernadora, y él ocupó el mismo cargo antes de que finalizara el gobierno de Cristina.

La segunda jugada de la expresidenta fue asegurar que le responden a la pareja pertenezcan al bloque K. Con la conducción de Cristina se ha formado un bloque de entre 119 y 124 diputados que responderán a la conducción de Máximo Kirchner -129 se necesitan para garantizar el quórum- y que han desplazado del lugar de minoría a Cambiemos.

En 10 días asumirá el nuevo gobierno y el rol de Cristina se agiganta (Foto: REUTERS/Agustin Marcarian)

El armado del gabinete de Alberto es una de las grandes incógnitas. El presidente electo anunció que lo dará a conocer el seis de diciembre. Según informan fuentes cercanas al Frente de Todos, gran parte de las decisiones de los ministros pasó por la aprobación de Cristina. La no designación de Diego Gorgal como ministro de seguridad es una muestra de esto.

Tambén la postulación de Carlos Zannini como Procurador del Tesoro, esto quiere decir como jefe de los abogados del Estado que tiene entre sus potestades la posibilidad de definir la suerte de las querellas que lleva adelante la Oficina Anti Corrupción.

Cristina quiere a Carlos Zanini como Procurador del Tesoro (Foto DYN)

“Ella nos puso acá. Nos dio los votos y la confianza. Es lógico que opine y nos ayude a decidir durante la gestión”, le dijo una fuente cercana a Alberto a Clarín cuando se consultó sobre cómo se distribuye el poder internamente.

En ese sentido, Enrique Zuleta Puceiro, presidente de la consultora OPSM, asume que Alberto Fernandez puso en marcha “una megafuerza que está pensando el país de un modo parecido al que veía Kirchner en 2007, cuando se vieron venir una hipótesis de viento en contra”.

Federico Aurelio, de la consultora Aresco, asegura que “cuando Cristina anunció que delegaba en Alberto su poder electoral en ningún momento determinó que se alejaba. Ellos hicieron un acuerdo y van a compartir la gestión”. Y aclara que se trata de “una fórmula presidencial con poderes tanto del presidente como de la vicepresidenta”.

Quedan 10 días para que el nuevo gobierno llegue a manejar el Estado, y no caben dudas que el rol de Cristina es preponderante para lo que se viene.




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