En medio de la crisis, recibieron amenazas y sus casas fueron incendiadas.


En el marco de la crisis que sacude a Bolivia y luego del llamado a nuevas elecciones, renunciaron los ministros de Minería, César Navarro, y de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, y el presidente de la Cámara de Diputados de Bolivia, el oficialista Víctor Borda. También la presidenta del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia, María Eugenia Choque Quispe, emitió su renuncia.

“Hoy más que nunca necesitamos que el país regrese al camino de la paz social y de la unidad. Pensando en el bien nacional y el respeto a la vida, hago pública mi renuncia irrevocable al cargo de Ministro de Hidrocarburos”, escribió Sánchez en su cuenta de Twitter.

El ahora exministro acompañó su mensaje con una fotografía de la carta enviada al presidente Evo Morales en la que señala que la situación actual, “marcada por la confrontación y la violencia entre hermanos bolivianos, no es el camino” que conduzca a hallar una solución para pacificar al país.

Manifestantes en las calles de La Paz. (Foto: REUTERS/Carlos Garcia Rawlins)

Por su parte, Borda confirmó su renuncia en contactos telefónicos con diversos canales privados de televisión en los que lamentó que su hermano habría sido tomado como rehén por una turba en la ciudad andina de Potosí, donde en esta jornada fueron incendiadas su casa y la del ministro Navarro.

Luego, también la presidenta del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia, María Eugenia Choque Quispe, presentó este domingo su renuncia “irrevocable”, y dijo que lo hace para someterse a “cualquier investigación”, luego de un informe de la OEA que señala “presuntos hechos irregulares” en las elecciones.

En las últimas horas se han conocido también renuncias de parlamentarios oficialistas, mayormente potosinos, mientras que ayer también dimitió un gobernador y dos alcaldes del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS).

La tensión en Bolivia creció desde las elecciones generales del 20 de octubre, cuando el Tribunal Supremo Electoral proclamó ganador a Morales con 47,08% sobre 36,51% de Carlos Mesa, suficiente para su triunfo en primera vuelta, aunque el día de las elecciones había cerrado el escrutinio anticipando un balotaje.

Desde ese momento, comenzaron las denuncias de manipulación de votos a favor de la reelección de Morales y, este domingo, el oficialismo confirmó una nueva elección luego de que la Organización de Estados Americanos (OEA) recomendó este domingo celebrar “otro proceso electoral” al evidenciar “irregularidades”.




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