Rosángela da Silva tiene 52 años y visitó varias veces al expresidente en la prisión de Curitiba, donde estuvo detenido desde abril de 2018 hasta este viernes.


Rosángela da Silva estaba junto al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva cuando salió de la cárcel en Curitiba (sur), con su cabeza recostada sobre el hombro del exmandatario mientras miles de sus partidarios lo vitoreaban.

Lula, un viudo de 74 años, dijo en varias ocasiones estos últimos meses desde su celda de Curitiba su relación sentimental con “Janja“, el apodo de la mujer, y su deseo de casarse rápidamente con ella una vez libre.

(Foto: CARL DE SOUZA / AFP)

Cuando dijo su nombre ante la multitud, fue interrumpido a gritos de “¡un beso, un beso!“, y la pareja hizo caso.

El jueves por la noche, después de que el Supremo Tribunal Federal (STF) abriera la puerta de la liberación de Lula, ella escribió en Twitter: “¡Mañana te voy a buscar! íEspérame!“.

Rosángela da Silva tiene 52 años y visitó varias veces al expresidente en la cárcel de Curitiba, donde estuvo detenido desde abril de 2018 hasta este viernes.

La mujer vive en esa misma ciudad, aunque es oriunda de Sao Paulo. Según la prensa brasileña, trabaja en una gran empresa de electricidad y habría conocido a Lula en 1993, cuando el líder del Partido de los Trabajadores (PT) recorría el país en sus “caravanas de la ciudadanía”.

El romance “habría empezado en diciembre de 2017”, según la revista Istoé, durante un partido de fútbol en el que participaba el compositor y cantante Chico Buarque. La relación se mantuvo en secreto, hasta que fue revelada hace unos meses por un visitante de Lula.

La revista Época reveló que Lula se quejó de no tener derecho a visitas íntimas, pero Janja fue autorizada a visitarlo una vez por semana durante una hora.

La brasileña es miembro del PT desde hace mucho tiempo y estaría teniendo un papel de creciente importancia en el partido, según Istoé.

(Foto: AP Photo/Leo Correa)

En febrero de 2017, Lula sufrió un duro revés con la muerte de su esposa, Marisa Leticia Rocco, quien había sido su apoyo inquebrantable durante 40 años de lucha sindical y política.




Comentarios