Entre sus consideraciones, aclararon que ese dispositivo no sirve para dejar de fumar.


Las especialistas Verónica Schoj, de la Secretaría de Salud de la Nación, y Marita Pizarro, codirectora de una de las ONG más reconocidas en la lucha contra el tabaquismo, sostuvieron que es necesario desterrar los seis mitos que subsisten en torno a los cigarrillos electrónicos.

1. Vapear no es lo mismo que fumar porque el vapor no es lo mismo que el humo. “La industria fomenta el uso del verbo ‘vapear’ porque la gente asume que lo que se inhala es agua en fase gaseosa. Nada más lejos de la realidad ya que el líquido que se combustiona tiene nicotina además de otras sustancias tóxicas“, coincidieron las expertas en declaraciones a Télam.

2. El cigarrillo electrónico sirve para dejar de fumar. “Incluso a veces funciona como una barrera para la cesación tabáquica y suele llevar al consumo dual. Como sigue consumiendo nicotina, el usuario de cigarrillo electrónico sigue atrapado en el rito y en la droga”, afirmó Schoj.

Cigarrillo electrónico. (AP).

3. El cigarrillo electrónico es menos dañinos que el cigarrillo convencional. “Aunque pueda contener menos o nada de nicotina, cada vez aparece más evidencia de la presencia de sustancias tóxicas o cancerígenas entre los otros componentes químicos del producto que se combustiona, tales como grupos carbonilos o acetaldehído”, explicaron.

4. Cigarrillo electrónico y los productos de tabaco calentado (PTC) son lo mismo. “Los PTC son productos que calientan el tabaco para liberar nicotina, mientras que los cigarrillos electrónicos calientan líquidos que pueden contener nicotina, o no”, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). No obstante, “ambos liberan sustancias tóxicas y cancerígenas”, acotó Pizarro, quien señaló que “si bien el particulado es de menor concentración en el tabaco calentado, no quiere decir que sea inocuo”.

5. El cigarrillo electrónico o el tabaco calentado se puede usar en lugares cerrados porque no genera fumadores pasivos. “El cigarrillo electrónico convierte una sustancia líquida en humo para ser aspirado, pero lo que se desprende en uno y otro caso, es tóxico y los expuestos en un ambiente cerrado pueden enfermarse”, manifestaron.

6. El cigarrillo electrónico puede ser considerado una terapia de reemplazo de nicotina. “Las únicas terapias de remplazo de nicotina documentadas como efectivas son los chicles, parches y caramelos. En el caso del cigarrillo electrónico o los PTC, la evidencia disponible es insuficiente para recomendarlo como terapia alternativa para dejar de fumar”, señaló Pizarro.




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