El Banco Central impondrá un techo, que podría ser de 146.000 dólares. Quienes compren una segunda casa tendrán que operar en pesos.


El Gobierno y la Cámara Inmobiliaria Argentina avanzaron este lunes en un plan para asegurar la disponibilidad de dólares para quien necesite las divisas para adquirir una vivienda única para habitar.

Si bien los dólares estarán disponibles, habrá un tope: según lo que se habló, el techo de acceso será de hasta 146.000 dólares o 220.000 Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), al menos hasta fin de año. No obstante, las cifras terminarán de ser ajustadas por el Banco Central.

Así lo señaló a Vía País el presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), Alejandro Bennazar, tras salir de una reunión con funcionarios del ministerio de Hacienda en la sede de la cartera.

Alejandro Bennazar. (web)

Fue el último encuentro de una ronda de discusión que se inició con el presidente del Banco Central diez días atrás y prosiguió con el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Leandro Cuccioli.

¿Qué le dijeron los funcionarios?, le consultó este diario y Bennazar reveló que en Hacienda “están muy preocupados” por la parálisis que viene registrando el mercado inmobiliario desde que se inició el mes. “Esto no estaba en los planes de nadie”, agregó.

El 1 de septiembre pasado el Banco Central oficializó un nuevo control cambiario que limitó hasta 10.000 dólares por mes el acceso a divisas para personas humanas. Cientos de familias que estaban a punto de adquirir una vivienda se vieron complicadas.

Crisis profunda

Voceros del Colegio de Martilleros bonaerense dijeron a Vía País que la devaluación registrada entre el 12 y el 16 de agosto, tras las elecciones primarias, profundizó la crisis del sector y el control cambiario terminó de congelar la actividad.

Entre enero y julio, antes de las elecciones y posterior devaluación, se habían realizado 40.920 ventas de inmuebles en territorio bonaerense, un 28,6% menos que en el mismo período de 2018. Y el Colegio de Martilles advierte que el 2019 será “el peor” de los últimos quince años, incluso superando al “cepo” del kirchnerismo.

En la Capital Federal, las estadísticas del mercado inmobiliario señalan que, en julio, la venta de inmuebles bajó 27,6% anual y se convirtió en el décimo cuarto mes consecutivo con caída. Por entonces, el dólar estaba en 46 pesos.

Y en un contexto de inflación record y devaluación, el acceso a una hipoteca se termina convirtiendo en una opción de alto riesgo, más si el capital y los intereses están indexados por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

El stock de líneas de créditos hipotecarios, incluidos los ajustables por inflación/UVA, marcó una leve disminución mensual del 0,05% en agosto al ubicarse en 212.261 millones. Si se considera la inflación del 4%, hubo un derrumbe.

En términos anuales, hubo un crecimiento del 4% contra una inflación del 54,5%. “La situación del empleo y las variaciones en el tipo de cambio conspiran en contra de la reactivación de este segmento, seguramente deberemos esperar muchos meses para que el público recupere la confianza necesaria para afrontar operaciones que reactiven al sector de créditos hipotecarios”, opinó Guillermo Barbero, socio de la consultora financiera First Capital Group.

Esperanzas

Bennazar dijo que en el sector hay esperanzas de que con una nueva medida del Banco Central, que se conocerá entre viernes y lunes de la semana que viene, el sector pueda despegar. “Estamos esperanzados, sí. Necesitamos que la actividad se mueva”, dijo.

El dirigente aclaró que esa medida que se publicará sólo beneficiará a quien vaya a comprar su primera vivienda o que haya vendido su casa o departamento y esté por cambiar de propiedad.

Las restricciones para la compra de dólares seguirán para cualquier otro tipo de operación inmobiliaria, desde la compra de una segunda propiedad hasta la adquisición de un local comercial o una cochera.

Entre este martes y el jueves la CIA entregará a las autoridades un informe sobre la situación del sector. Y el Banco Central definirá el monto tope para el acceso a dólares. Todo lo que supere esa cifra deberá ser transaccionado en pesos. O el interesado, en última instancia, tendrá que acudir al mercado paralelo para poder comprar dólares, aunque allí el precio es entre 4% y 5% más elevado que en la ventanilla de un banco oficial.

Para Bennazar, el Gobierno debe “hacer el esfuerzo” para asegurar la disponibilidad de dólares dado que el mercado de vivienda única “mueve como máximo cinco millones de dólares por día”, lo cual consideró una cifra insignificante.

Cómo pasar esta crisis será el tema excluyente que tratarán representantes de Colegios de Martilleros Públicos de 20 provincias entre el 19 al 20 de septiembre en Mar del Plata, donde se desarrollará el VIII Congreso de Profesionales Inmobiliarios.




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