El exmandatario participa del seminario "Democracia y Desarrollo", organizado por Clarín, que también reunió a Mauricio Macri y Alberto Fernández.


El expresidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, fue el primero en tomar la palabra en el seminario “Democracia y Desarrollo”, evento organizado por el Grupo Clarín que se desarrolló en el museo Malba de la ciudad de Buenos Aires.

“Hay que darse cuenta de que el ejercicio de la presidencia requiere poner al margen la visión partidista”, comentó Cardoso durante el inicio de su disertación.

En tanto, Cardoso sostuvo que “el presidente es también un moderador”. Y al respecto, agregó: “No es fácil equilibrar, pero mientras esté en la función de presidente hay que escuchar al otro. Yo escuchaba mucha gente y no quería saber de qué partido era”.

Fernando Henrique Cardoso, expresidente de Brasil, en el seminario “Democracia y Desarrollo” organizado por Clarín. (Emmanuel Fernández)

Entrevistado por el Editor General de Clarín, Ricardo Kirschbaum, el sociólogo y político rememoró sus años al frente del Poder Ejecutivo (1995 – 2002,) y la relación que mantuvo con los principales referentes de la oposición, entre ellos, el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva.

“El ejercicio de la Presidencia requiere poner al margen la visión partidista”, remarcó luego de detallar las gestiones que llevó adelante hacia el final de su gobierno para incluir a todos sus potenciales sucesores en las discusiones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Recordó que todo se produjo en medio de una “crisis muy seria” que golpeó a Brasil, en la que “había ataques a la moneda local, algunos especulativos, y la situación fiscal era discutible”.

Henrique Cardoso reveló que aprovechó su “buena relación” con el entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, para acceder a un crédito del FMI por 30.000 millones de dólares.

Bill Clinton. (Photo by Angela Weiss / AFP)

“Me favorecía para negociar con el FMI y ellos (las autoridades del organismo multilateral de crédito) tenían una duda: ellos sabían que Lula podía ganar y que Lula estaba en contra porque decía que firmar una carta de intención con el Fondo era traición nacional”, detalló.

El expresidente de Brasil indicó que ante esa situación optó por condicionar los contactos con el FMI al apoyo de todos los candidatos a presidente del momento.

“Llamé a cada candidato al palacio de gobierno con su principal asesor económico. Les explicaba la situación y les mostraba los términos de la carta, pero les aclaraba que yo no iba a firmar si ellos no estaban de acuerdo porque la decisión involucraba al gobierno siguiente”, dijo.

Y subrayó que cuando recibió a Lula apeló a “cierta intimidad” que compartían y le dijo: “Si tu no firmas, yo no firmo y tu gobierno ni ningún otro va a funcionar”. Más tarde, Lula se pronunció públicamente a favor del pedido de crédito.

Henrique Cardoso también recordó cómo instaló en Brasil el proceso de transición del poder.

“Firmé una ley que pasó por el Congreso, en la que se establecían las reglas de la transición de poder. En la práctica, el que fuera elegido nombraba una persona que yo nombraba con rango de ministro antes de que el presidente estuviera en ejercicio y en cada ministerio pedía que se prepara un dosier explicando los compromisos para los 100 días”, explicó.

Afirmó que ese proceso “ayudó porque le dio más conciencia a varios sectores de las cuestiones objetivas que tenían que enfrentarse”.





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