Los titulares de los siete países más industrializados del mundo discutirán sobre el terrorismo, el cambio climático y los refugiados.


Los jefes de Estado de Alemania, Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, el Reino e Italia iniciaron hoy en la ciudad italiana de Taormina la 43 cumbre del denominado G7, bajo estrictas medidas de seguridad y vigilados por casi 10.000 agentes.

Esta será la primera del mandatario estadounidense, Donald Trump, en un encuentro que estará marcado por la “lucha contra el terrorismo” a menos de una semana del ataque que dejó 22 muertos en un recital para jóvenes en Manchester, Inglaterra.

Con el lema “Construir las bases de una confianza renovada”, Trump y sus pares de Canadá, Justin Trudeau; de Japón, Shinzo Abe; de Francia, Emmanuel Macron; de Reino Unido, Theresa May; de Alemania, Angela Merkel, y el local Paolo Gentiloni debatirán hoy y mañana una diversidad de temas sobre los que no hay un consenso homogéneo.

Con el consenso descontado en la necesidad de adoptar medidas más fuertes en la así llamada “lucha contra el terrorismo”, aún no está acordada definitivamente la declaración conjunta que firmarán mañana al mediodía, especialmente en dos temas clave como comercio y cambio climático en los que las posturas de la Casa Blanca aparecen a contramano del consenso alcanzado entre el resto.

Según supo Télam en Roma, algunos puntos que sí formarán parte de los diálogos son la crisis de los migrantes y refugiados, con especial interés italiano, la ciberseguridad, en aumento tras el ataque global no identificado de la semana pasada y una “agenda social” en la que la denominada “seguridad alimentaria” puede tener un rol cohesionador.

Se esperan además posibles referencias a la crisis siria, en especial considerando el rol de Rusia, y a la tensión en aumento en la península coreana.






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