Tres economistas analizan el futuro de la relación con el organismo. Uno de ellos asegura que el próximo Presidente deberá pedirle más plata.


El Fondo Monetario Internacional (FMI) debe aprobar en las próximas semanas un desembolso por 5.400 millones de dólares como parte de crédito stand by que le aprobó el año pasado a la Argentina.

Funcionarios del organismo tienen previsto llegar al país para encarar una nueva revisión de la economía local y luego decidir el desembolso. Estaba previsto que lleguen el martes, pero esto podría suspenderse por dos semanas.

Voceros del FMI consultados por Vía País este lunes optaron por no hacer comentarios. “Cuando tengamos algo para comunicar lo vamos a hacer”, dijeron en medio de las dudas sobre si la misión vendrá o no al país.

Claudio Loser, economista argentino y exdirector del FMI para el hemisferio occidental, opinó este lunes que si bien “siempre existe la posibilidad de que se suspendan los desembolsos”, no cree que esto “se corte en este momento”.

Y el economista Juan Carlos de Pablo fue más allá al sostener que el próximo presidente, sea quien sea, podría verse obligado no solo a renegociar el crédito sino a pedir más dinero por el escenario de insolvencia que tendrá la Argentina.

Loser dijo que la reacción del mercado tras conocerse el resultado de las elecciones primarias respondió a que “aumentó la incertidumbre respecto a las políticas económicas que se van a seguir” después del 10 de diciembre.

En declaraciones a la radio Futurock, Loser aseguró que la magnitud de las medidas tomadas por el gobierno nacional tras la derrota electoral “no es tan grande como para descarrilar el programa del FMI”.

En ese escenario, sostuvo que la renuncia del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, genera mayores incertidumbres en la relación con el FMI y apuntó: “No creo que el cambio de ministro por Lacunza sea el más afortunado”.

El economista argentino que vive en los Estados Unidos opinó si Alberto Fernández es electo presidente, “no va a haber una relación de amor con el FMI, pero puede ser una relación muy razonable”.

Por otro lado, De Pablo aseguró que quien asuma la presidencia el 10 de diciembre próximo “tendrá una agenda muy complicada” por lo problemas económicos que dejará el gobierno actual y lo que se heredó de la gestión de Cristina Kirchner y Macri no resolvió.

“Estamos en un limbo complicado desde el punto de vista técnico. Hay un presidente en funciones cuyo poder es relativo y alguien (Alberto Fernández) que ve que no tiene por qué definirse”, señaló De Pablo.

El economista consideró en diálogo con radio Continental que “la gran discusión” con el FMI no es renegociar lo que ya aceptaron prestarle a la Argentina sino ver si el organismo le seguirá prestando al país y a qué velocidad.

“A Alberto Fernández hay que decirle: si usted llega a ganar las elecciones, tiene que presentar una buena idea para decirle al Fondo que le preste otros 50.000 millones de dólares, es un flor de desafío”, consideró De Pablo.

Arnaldo Bocco, exdirector del Banco Central y asesor actual de Alberto Fernández, opinó que el designado ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, “necesita demostrarle al Fondo Monetario que convalidó decisiones que fueron equivocadas”.

Bocco sostuvo que “el gran desafío” de Lacunza es llevar “cierta tranquilidad” tanto al mercado financiero -para evitar una nueva corrida- como a la gente, para que no se incrementen las demandas sociales sobre la gestión Macri.

El economista opositor consideró que el Gobierno nacional debería moverse de tal manera que no haya riesgos para que el organismo multilateral haga los desembolsos comprometidos, dado que una noticia en dirección contraria podría complicar mucho más el frente externo del país.

Por la corresponsalía Buenos Aires.





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