El Gobierno negó tajantemente tener algo que ver con lo ocurrido. Pero desde la oposición le apuntaron con sarcasmos y burlas al oficialismo.


La convocatoria la hizo el propio presidente Mauricio Macri, quien llamó a sus votantes a manifestarse el jueves a las 19:00 en las redes sociales con el hashtag #YoVotoMM, para así instalar su campaña electoral en las redes sociales, algo que en Twitter se conoce como “Trending Topic”.

“Gracias a todos los que hoy declararon su apoyo publicando en Twitter, Facebook, Instagram y WhatsApp. Es emocionante ver a tanta gente expresándose en libertad. El resultado fue contundente, tendencia global #1 en Twitter. A votar el domingo!!!”, expresó el presidente Macri una hora más tarde desde su cuenta personal.

Sin embargo, no pasó desapercibido que algunas cuentas que adhirieron a la consigna #YoVotoMM escribieron mensajes incoherentes, lo que dejó en evidencia que se trataron de “bots”, es decir, programas informáticos creados para fingir ser personas reales y lograr instalar temas de conversación.

“¡Siéntete libre de Mauricio, no te relajes! ¡Te recomiendo! ¡Gran apretón proveniente de Hurlinghan!”, decía uno de esos mensajes, publicado por un usuario con un nombre tan improbable como Andrew Bonetta. “¡Satisface a Mauricio, no te relajes! Te elijo! ¡Caricia significativa proveniente de Hurlingham!, decía una tal Lavonne Smythorsmith.

Cruces políticos

De inmediato salieron los cruces en las redes sociales, entre quienes acusaban a Juntos por el Cambio de haber cometido un error al momento de programar estos robots y quienes creen que en realidad es una maniobra de la oposición para hacer creer que se trató bots oficialistas fuera de control.

Desde su cuenta oficial en Twitter, Juntos por el Cambio descartó completamente tener algo que ver con los bots fuera de control. “Hoy salieron varios tuits publicados por bots sin seguidores que replican nuestro #YoVotoMM. No los publicamos nosotros y no sabemos quién fue. Pero seguro fue alguien a quien le molesta el apoyo genuino de los argentinos a Mauricio”, dijo la cuenta @juntoscambioar.

En la oposición le apuntaban, no obstante, al jefe de Gabinete y jefe de campaña del oficialismo, Marcos Peña, a quien desde 2014 vienen acusando de usar “trolls” pagos o bots para generar mensajes masivos para las redes sociales, un área en el que el Gobierno siempre ha trabajado como ningún otro espacio político y fue pionero en estrategias que lo ayudaron a instalar temas en la agenda pública.

“Como ya dijimos muchas veces, no tenemos trolls ni bots: no creemos en esas herramientas. Sólo creemos en las conversaciones genuinas. Eso molesta a los acostumbrados a la manipulación y el engaño. Tanto que alguno quiso arruinar nuestra movida de hoy. No pudo. #YoVotoMM”, agregó la cuenta @juntoscambioar. Es exactamente la misma línea discursiva que vienen manteniendo Peña cada vez que es consultado por estas cuestiones.

Los bots

Desde ya que bots hay para todos los gustos, algunos que fingen ser personas y otros que blanquean su situación. Tal es el caso de Sinceramente Bot (@Sincerabot), que en su descripción admite: “Soy un bot (que) cada media hora twitteo una frase al azar del libro ‘Sinceramente’ de Cristina Fernández de Kirchner”. Tiene más de tres mil seguidores.

Ante la consulta de este medio, Adriana Amado, doctora en Ciencias Sociales (Flacso) y activista en Poder Ciudadano y en Infociudadana, descartó que los bots tengan impacto en las campañas, “lo cual no significa que no haya muchas consultoras vendiendo ese servicio a los políticos”.

“Los del jueves a la noche eran claramente bots que no estaba jugando a favor de quién decía que estaba jugando a favor. Los mismos que dicen que son la prueba que confirma que mensajes que salen de un sector político, también se les puede decir que son la prueba de que salen de otro lugar”, sostuvo Amado.

Sin embargo, la especialista señaló que “no es importante saber de dónde salieron sino que son una evidencia de que no sirve para nada ese tipo de campañas con bots”. Según explicó, este tipo de cuentas, por naturaleza, “mandan muchos mensajes pero no suelen tener seguidores y si no tenés seguidores, no tenés posibilidad de que te lean”.

En ese sentido, los mensajes de estas cuentas “truchas” se amplifican “cuando personas que sí tienen seguidores lo hacen, como lo que pasó ayer”, explicó.

Amado también le restó importancia al hecho de que se haya convertido en tendencia mundial. “Eso solo significa que hay mucha gente hablando de eso, pero la mayoría se estaban burlando de eso”, concluyó.

Por su parte, según el director de Innovación Editorial en Chequeado, Pablo Fernández, va a ser “muy difícil saber qué pasó porque nunca nadie va a decir qué pasó exactamente”.

Fernández, también profesor en la Universidad de Buenos Aires y especialista en el tema, afirmó hoy en día es “muy raro” que un bot se equivoque, ya que no es “muy complejo” programarlo para que escriba frases.

“Es muy difícil que se cometa este error, tiendo a creer que es más un chiste o una agresión más del otro lado, no creo que sea un error de Juntos por el Cambio”, sostuvo este viernes en Radio con Vos.

“A esta altura los tuits siguen arriba, en general, cuando pasaron cosas similares hace cuatro años, que había bots que se equivocaban y lo borraban enseguida. Ahora los tuits siguen visibles”, dijo Fernández a la vez que aseguró que los bots “ya casi” se habían dejado de usar en la campaña electoral de 2015 “porque no son muy efectivos”, si bien son baratos de hacer.

Lo que más conviene ahora es tener a trolls, que son la otra parte de este ecosistema, que son personas, no son máquinas, que agreden en general o llevan agua para un arco político”, sostuvo.

Por otra parte, Fernández afirmó que “el impacto es relativo” ya que Twitter es una red social chica en comparación otras. Además, explicó que en la Argentina hay empresas que hacen bots para terceros y el exterior. “Las marcas también compran bots para generar un trending topic, pero no para twitter sino porque, en muchos casos, no siempre, lo terminan levantando los medios masivos. Apuntan a eso”.





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