La bala podría haber acabado con su vida. Con una fractura en los huesos de sus senos paranasales, logró sobrevivir.


“Pretty Boy” es un elefante de 25 años que llegó al Parque Nacional Mana Pools, en Zimbabue, en busca de ayuda a raíz de un disparo que recibió en su cabeza, que podría haber acabado con su vida.

Podría haber sido una herida mortal. Sin embargo, con una fractura en los huesos de sus senos paranasales, logró sobrevivir para caminar varias semanas hasta encontrar la ayuda que necesitaba.

“Pretty Boy” logró sobrevivir para caminar varias semanas hasta encontrar la ayuda que necesitaba.

Cuando los veterinarios del Fideicomiso de Investigación y Rehabilitación del Área de Animales y Vida Silvestre (AWARE, por sus siglas en inglés), una organización para la conservación de la vida animal, llegaron al Parque Nacional Mana Pools después de recibir información sobre el elefante herido, analizaron rápidamente el cráneo de “Pretty Boy” debido a la gravedad de la herida.

Se puso a disposición para ser examinado en media hora. Fue un animal extremadamente suave y relajado, por lo que los veterinarios lograron ver bien lo que le hicieron, y se hizo evidente de inmediato que tenía un agujero en su frente”, comentaron desde AWARE.

“Pretty Boy” recibió en su cabeza un disparo, que podría haber acabado con su vida.

El elefante se tranquilizó y luego se le tomó una radiografía, que mostraba una bala presente en el interior de su cabeza. Las balas suelen ser estériles cuando penetran en el tejido, ya que generan mucho calor, por lo que si no alcanzan una estructura vital, a menudo se las puede dejar”, comentaron desde AWARE.

Los especialistas creen que el autor del disparo intentó matarlo apuntando a su corazón, ya que tenía también una herida de bala en uno de sus hombros.

Pero la suerte de “Pretty Boy” no es reciente: se remonta al pasado, tal como lo demuestra una cicatriz vieja cerca en su columna vertebral. 






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