Cuando la Policía llegó al lugar no quedaba mucho por identificar, aunque tras un análisis de huellas dactilares reveló que se trataba de un adolescente desaparecido.


Una pareja encontró este jueves a diez caimanes devorando un cuerpo en estado avanzado de descomposición en un lago de Florida, Estados Unidos (EE.UU.). Según informó el New York Post, Otis Crawford de 57 años y Patricia Kays de 60, de la ciudad de San Petersburgo salieron a desayunar al Lago Maggiore cuando se toparon con la escena.

“Era difícil saber si era una persona o un animal”, indicó Crawford al periódico Tampa Bay Times. “Salí del auto para asegurarme de que estaba viendo lo que estaba viendo”, expresó. Según el hombre, los caimanes arrastraron el cuerpo desde los manglares hasta el lago y comenzaron a comérselo. “Vi a un caimán sacar un trozo (del cuerpo), tirarlo al aire, atraparlo y comérselo”, relató Kays. “Tuve que volver al coche después de eso. No pude ver más”, agregó.

La pareja contó el episodio a un trabajador de una ciudad cercana, quien llamó a la Policía. La portavoz de la Policía de San Petersburgo, Yolanda Fernández  reportó que al llegar al lugar, los agentes “no pudieron decir nada al respecto, ni género, ni raza”, ya que los restos estaban demasiado descompuestos.

De todas maneras, este viernes, la Policía pudo identificar a la víctima mediante las huellas dactilares. Sería Jarvis Deliford de 16 años, aunque todavía no está claro si el adolescente murió en el lago. De acuerdo con el teniente Matthew Furse, el joven desapareció el 29 de junio, el día en que abandonó un centro de detención juvenil en Clearwater, donde fue enviado por violar su libertad condicional relacionada con un arresto por un robo anterior.

Las fuerzas del orden aún no han determinado la causa de la muerte del joven pero los detectives esperan un informe oficial de la autopsia, que podría tomar entre seis y ocho semanas.






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