A poco más de un mes, el tipo de cambio no muestra sobresaltos y esto mejora la imagen política del Gobierno.


El dólar viene con cierta estabilidad, perforando el jueves la barrera de los $43 en el mercado minorista por primera vez desde el 15 de abril después de haber tocado un máximo en ese plazo de 46,90 posos.

El Gobierno viene jugando fuerte para impedir cualquier sobresalto. La estabilidad del dólar le otorga al presidente Mauricio Macri una notable mejora en la imagen a un casi mes de las elecciones primarias del 11 de agosto.

Al promediar este viernes el tipo de cambio pasaba de 42,89 a 43,29 pesos en el promedio bancario. Esa suba de 40 centavos no era leída por los analistas como un sobresalto, sino como parte de la tendencia de suba y baja que viene mostrando el tipo de cambio.

Causas

Pero hay múltiples factores que explican esta situación, entre los que se destacan elementos determinantes: la aún agresiva política monetaria del Banco Central, la calma en el frente internacional y los resultados de las encuestas que indican una mejora en la performance electoral de Mauricio Macri.

“El dólar está tranquilo y con tendencia a la baja desde hace ya 40 días aproximadamente”, calculó ante la consulta de este medio el analista financiero Christian Buteler, quien explicó que las condiciones comenzaron a cambiar drásticamente a fines de abril pasado, cuando la autoridad monetaria que conduce Guido Sandleris anunció que actuará sin los condicionamientos de la banda de flotación cambiaria que se definió con el FMI.

Los números dan muestra de ello: desde el 29 de abril pasado, el dólar minorista perdió más de $2,71 y sorteó la presión que lo llevó a posicionarse por encima de los 46 pesos en el ínterin.

El cambio de expectativas que provocó aquel viraje del Central se complementó con los resultados de la política monetaria, que se lanzó en octubre pasado, para secar la plaza de pesos y desalentar la dolarización de posiciones.

Tasas

“Las tasas, si bien han bajado un poco, siguen siendo tasas importantes. Una tasa del 60% es una tasa que seca la plaza, lo mismo que 8 meses de una política monetaria contractiva, que también te saca pesos del mercado, que es lo que necesita un poco el dólar como combustible. Eso también es un factor importante”, indicó Buteler.

Ayer, el rendimiento anual de las Letras de Liquidez (Leliq) en pesos que subasta diariamente el Central y que constituye la tasa de referencia, terminó en el 60,339%.

El combo que establece la tranquilidad contempla también el cambio de humor de los inversores extranjeros y eso se traduce en una recuperación de la mayoría de los activos argentinos, como bonos y acciones.

Un ejemplo es lo que sucedió con el Riesgo País de la Argentina, que emprendió un sólido rumbo bajista apenas después de la oficialización de las candidaturas presidenciales. Y no sólo se aleja de máximo de 1.008 puntos básicos (pb) que registró a principios del mes pasado, sino que ayer perforó la barrera de los 800 (quedó en 795 pb), también por primera vez desde abril.

Las condiciones se tornaron más favorables en el frente externo fundamentalmente porque la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) dejó de subir sus tasas y hasta se prevé que aplicará algunos recortes en lo que resta del año. “Hay un mejor ambiente para la Argentina”, resumió Buteler.

Plano político

Y respecto las novedades que surgen desde el terreno político y que aportan a la calma en el mercado cambiario, el economista señaló que “en algún momento se planteó que existía la posibilidad de que Macri podría perder en la primera vuelta, pero ahora ese escenario ya sería más lejano”.

Sin embargo, el analista advirtió que la estabilidad dependerá de la continuidad de múltiples equilibrios y consideró que el dólar “puede bajar algo más, pero que estamos bastante cerca del piso”.

En tal sentido, alertó que si bien la baja de la divisa estadounidense favorece al Gobierno porque acompaña los esfuerzos para estimular el consumo de cara a las elecciones, “tampoco hay que pasarse de rosca” por las consecuencias que podría generar su rebote.

Incluso subrayó que, tal como sucede históricamente en la Argentina, el mercado tiende a dolarizar sus posiciones para transitar sin demasiados riesgos los tiempos de definiciones electorales.

“Si uno se fija el balance de cambios que publica el Central esto ya empezó. Sin bien no es nada grave ni problemático, hay un proceso que ya arrancó y que estuvo bien abastecido por los dólares del Tesoro, más lo que aportó el campo”, amplió.

Por la Corresponsalía Buenos Aires.






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