Se entregó a la Policía en las primeras horas del lunes 3 de diciembre.


Según le confesó al comisario a cargo de la Departamental Santa María, el joven habría ultimado a su padrastro de un escopetazo en la vivienda que compartían, sobre la costanera del arroyo Chicamtoltina en barrio Poluyán.

Inmediatamente, el fiscal Alejandro Peralta Otonello dispuso un operativo en la vivienda mencionada, donde un médico policial constató que en ese domicilio había una persona sin vida.

Ordenó entonces la detención del joven, de unos 20 años, su imputación por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y su traslado a la cárcel de Bouwer.

Algunas fuentes aseveran que el joven tomó la drástica decisión para ponerle fin a situaciones de violencia que ejercía el fallecido sobre su madre.

Fiscalía determinó la preservación del lugar de los hechos para realizar las tareas de peritaje pertinentes, a cargo de Policía Juddicial. Asimismo, medicina forense realizará la autopsia correspondiente al fallecido mientras continúa la investigación.






Comentarios