El duro trastorno que podría tener la mujer detenida por la muerte de la nena en Villa Gesell
Tras el fallecimiento de Isabella, los investigadores revisan historias clínicas y pericias para determinar si existe un patrón en la madre compatible con este trastorno psicológico y las muertes de sus hijos.
Caso por la muerte de la beba en Villa Gesell(web)
La muerte de Isabella, una niña de dos años que falleció en Villa Gesell, volvió a poner en el centro de la escena a un trastorno psicológico poco frecuente pero de extrema gravedad: el síndrome de Munchausen por procuración. La investigación judicial analiza si esta patología pudo haber tenido algún vínculo con el caso, a partir de antecedentes médicos y judiciales relacionados con la madre de la menor.
La causa continúa en plena investigación y serán las pericias, las historias clínicas y las pruebas reunidas por la Justicia las que determinen si existió un delito o si se trató de una sucesión de hechos trágicos.
Isabella, la nena de 2 años que murió en Villa Gesell(Agencia NA)
Qué es el síndrome de Munchausen por procuración
El síndrome de Munchausen es un trastorno mental en el que una persona simula, exagera o incluso se provoca deliberadamente síntomas físicos o psicológicos con el objetivo de asumir el rol de paciente y recibir atención, cuidados y contención afectiva.
Existe una variante aún más grave, conocida como síndrome de Munchausen por procuración o por poderes, en la que quien presenta el trastorno traslada esa conducta a otra persona, generalmente un hijo pequeño bajo su cuidado.
En estos casos, el padre, la madre o el cuidador puede inventar enfermedades, falsificar síntomas o incluso provocar lesiones o afecciones reales para que el menor sea atendido por médicos y permanezca hospitalizado.
A diferencia de otros delitos, el principal objetivo no suele ser obtener un beneficio económico. Lo que busca la persona es recibir reconocimiento social y atención al presentarse como un cuidador dedicado que enfrenta una situación médica compleja.
Por qué se considera una forma de maltrato infantil
Los especialistas consideran al síndrome de Munchausen por procuración una de las formas más graves de maltrato infantil.
Los niños pueden ser sometidos a internaciones reiteradas, estudios médicos invasivos, tratamientos innecesarios, administración de medicamentos o agresiones físicas destinadas a generar síntomas. En los casos más extremos, estas conductas pueden provocar lesiones permanentes e incluso la muerte.
Debido a su complejidad, el diagnóstico suele requerir una investigación interdisciplinaria que involucra profesionales de la salud, equipos de protección de menores y la Justicia.
Por qué se menciona este trastorno en el caso de Villa Gesell
El nombre del trastorno surgió durante la investigación por la muerte de Isabella, quien falleció tras ingresar al hospital de Villa Gesell con un cuadro de broncoaspiración y asfixia obstructiva.
La principal línea de investigación se centra en su madre, Lucía Sosa, debido a una serie de antecedentes que llamaron la atención de los investigadores.
Según consta en causas anteriores, la mujer ya había perdido a otras dos hijas de corta edad: Candela, de cinco meses, en 2013, y Jazmín, de once meses, en 2016. Ambas murieron en circunstancias similares relacionadas con episodios de asfixia o ahogamiento.
Si bien tanto Sosa como su expareja fueron juzgados y absueltos en 2018 por esas muertes, el fallecimiento de una tercera hija reactivó el análisis de aquellos antecedentes.
Además, durante intervenciones judiciales anteriores y según información aportada por abogadas y organismos de protección de menores, en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata la mujer habría recibido un diagnóstico de síndrome de Munchausen por procuración.
Actualmente, la Justicia revisa nuevamente las historias clínicas, las autopsias y las actuaciones previas para determinar si las tres muertes responden a una sucesión de tragedias independientes o si existe un patrón compatible con esta patología.
Por el momento, la investigación sigue abierta y no existe una conclusión judicial definitiva sobre las causas de los fallecimientos ni sobre la eventual responsabilidad penal de la madre.