Martin Kraus, productor, explica cómo pasar una semilla de palta germinada en agua a una maceta con tierra
El momento ideal para hacer el cambio, los cuidados de las raíces y el paso a paso para que crezca fuerte.


Germinar una semilla de palta en agua es una de las prácticas más populares y gratificantes en la jardinería casera. Sin embargo, el agua es solo una etapa inicial de transición; para que la planta prospere, desarrolle un sistema radicular fuerte y se convierta en un árbol vigoroso, es indispensable trasladarla a un medio con los nutrientes adecuados: una maceta con tierra.

El momento ideal para dar este paso ocurre cuando el carozo se ha quebrado, la raíz principal se ha desarrollado con sus correspondientes raíces secundarias y el tallo alcanza al menos unos cinco centímetros de altura. No es conveniente prolongar demasiado su estadía en agua, ya que las raíces tienden a enredarse y sufrir por la falta de minerales esenciales.

Martín Kraus, el productor de plantas, explicó: que para comenzar con el trasplante, se debe preparar una maceta con un sustrato ligero y nutritivo. Una mezcla de tierra combinada con perlita es ideal, ya que asegura una correcta aireación y evita la compactación del suelo, facilitando el crecimiento de las raíces y asegurando un drenaje óptimo para prevenir pudriciones por exceso de humedad.

Una vez dispuesto el sustrato, se realiza un orificio central con la profundidad suficiente para que la raíz pivotante entre de forma vertical. A continuación, se introduce la planta con mucho cuidado, rellenando los espacios vacíos con más sustrato y presionando suavemente alrededor, teniendo la precaución de enterrar solo la mitad inferior del carozo y dejar la mitad superior descubierta.

Un detalle importante que puede observarse en este proceso es la presencia de manchas oscuras en la parte expuesta del carozo, las cuales suelen deberse a pequeñas quemaduras por el sol directo y no representan una enfermedad. Asimismo, dejar la parte superior de la semilla al descubierto evita que la humedad excesiva pudra el punto de unión de los brotes.

Pasar la palta a una maceta a tiempo marca el verdadero inicio de su desarrollo hacia un árbol sano. Brindarle un sustrato adecuado, una correcta profundidad de plantado y una buena exposición a la luz permitirá que continúe creciendo con fuerza y quede lista para sus futuros trasplantes al suelo definitivo o para recibir un injerto.