Una experta maquilladora profesional aconseja: "Para que el corrector no marque las arrugas, aplícalo debajo de la ojera"

Modificar la zona de aplicación y controlar la cantidad de producto permite difuminar la sombra, iluminar el rostro y conseguir un efecto de elevación natural sin acentuar las líneas de expresión.

Una experta maquilladora profesional aconseja: "Para que el corrector no marque las arrugas, aplícalo debajo de la ojera"
La importancia de aplicar bien el corrector. (Canva)
20 de octubre de 2026, 17:34

El corrector de ojeras se mantiene como un cosmético indispensable en el estuche diario para atenuar las señales de cansancio, disimular la pigmentación oscura e iluminar la mirada de forma inmediata. Sin embargo, a medida que la piel del contorno de ojos pierde firmeza y aparecen pequeñas líneas de expresión, aplicar este producto de manera incorrecta provoca el efecto contrario. Depositar texturas densas sobre las arrugas hace que el maquillaje se acumule en los pliegues, cuarteando la zona y sobrecargando la expresión.

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Para evitar esta problemática frecuente, la maquilladora profesional Maryam Salmi compartió una técnica sencilla y sumamente efectiva que permite optimizar el uso del producto. La especialista advierte que "el corrector no se aplica ni se difumina así, porque te va a marcar las líneas y se te va a cuartear", remarcando la importancia de atender a la ubicación exacta donde se deposita el fluido y a la dirección del difuminado.

El secreto de la ubicación estratégica y la elección de la textura

Uno de los errores más extendidos en la rutina de belleza consiste en extender el producto directamente sobre todo el párpado inferior, alcanzando la zona pegada a las pestañas. Para corregirlo, la experta propone cambiar el punto inicial de aplicación. Según explica Salmi, el secreto consiste en colocar la gota por debajo del surco de la ojera en lugar de hacerlo sobre las arrugas más visibles, permitiendo concentrar la cobertura donde realmente se necesita.

El corrector es un elemento básico del maquillaje.
El corrector es un elemento básico del maquillaje. (Canva)

Asimismo, la maquilladora enfatiza la necesidad de seleccionar una fórmula alineada con las necesidades cutáneas individuales. La profesional destaca que "lo primero, necesitas un corrector que sea para tu tipo de piel", recomendando texturas flexibles e hidratantes para cutis secos y fórmulas livianas para pieles con tendencia grasa, evitando siempre acabados secos o extremadamente pesados que rigidicen la piel madura.

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Técnica de difuminado y efecto ascendente en el extremo exterior

Al momento de integrar el producto sobre el rostro, la técnica de difuminado marca la diferencia entre un acabado natural y uno recargado. Salmi aconseja comenzar a dar pequeños toques con brocha en el sector inferior donde se aplicó el producto originalmente y, solo cuando esté integrado, acercar hacia la línea de pestañas inferiores únicamente el residuo sobrante de las cerdas. Este gesto evita la acumulación de capas gruesas en el área propensa al cuarteado.

El lugar perfecto para colocar el corrector.
El lugar perfecto para colocar el corrector. (Canva)

Finalmente, el truco de la especialista suma una ventaja visual para definir la mirada de manera estratégica. Aplicar un punto de corrector en la esquina exterior del ojo y trabajarlo mediante toques ascendentes hacia la sien genera un efecto óptico de elevación. Esta aplicación precisa ayuda a disimular la caída del párpado y aporta un aspecto fresco, descansado y luminoso sin sobrecargar el contorno.