"Tucumán es energía": el respaldo de Beatriz Ávila al proyecto de biocombustibles
La senadora tucumanas describió cómo se negocian los consensos que hoy exige la Cámara alta.

En el living de Tucumán con Todo, la senadora nacional Beatriz Ávila llegó con la noticia fresca todavía en las manos: horas antes, el Senado le había dado media sanción al proyecto que redefine el mapa energético de las economías regionales. Con la caña de azúcar como protagonista y Tucumán en el centro de la escena, la exdiputada y hoy legisladora repasó, con el periodista Germán Valdez, el detrás de escena de una ley que llevaba años golpeando la puerta del recinto.
—¿Qué se siente estar en el Senado de la Nación? Contame las discusiones, los debates...
Ávila no esquivó el punto de partida: el actual equilibrio de fuerzas en la Cámara alta: "Hoy el Congreso tiene un rol muy importante, pasan los principales temas de la política nacional que afectan las provincias. No es como en los años anteriores, que el Senado tenía los números automáticos mucho tiempo. Hoy el oficialismo no tiene, y todas las leyes que salen tienen que surgir a partir del consenso", explicó, a la vez que detalló el mecanismo detrás de cada ley que llega a votación: "Ahí es importante el rol que han tomado las provincias del norte, es importante el rol que ha tomado la provincia de Tucumán, porque cada tema que nosotros hablamos y consensuamos, o cada proyecto que viene al Poder Ejecutivo Nacional, tiene que pasar por ese filtro de llegar a un consenso para que pueda ser ley. Cada ley que el Ejecutivo ha mandado y que nosotros no estamos de acuerdo en determinados puntos, se lo ha modificado. Y hay temas que hemos acompañado y hay temas que no hemos acompañado".
"Entonces, lo que hacemos, nos juntamos un grupo de senadores de distintas provincias con el oficialismo y comenzamos a debatir las leyes. Decimos qué estamos de acuerdo, qué no estamos de acuerdo, en qué artículo no, si necesitamos que venga alguien del Ejecutivo para que nos explique por qué habían puesto determinado tema. Es un diálogo permanente y cada uno peleando por los intereses de su provincia. Incluso, a veces, cuando estamos en las sesiones y hay un tema que no está de acuerdo, nosotros nos ponemos atrás del recinto, hay un salón que se llama Rosado, y nos ponemos ahí a conversar con los senadores para terminar de armar un artículo que no estamos de acuerdo. Es mucho diálogo. De otra manera, no saldrían las leyes, sin lugar a dudas".
Fue en ese terreno de negociación permanente donde el biocombustible encontró su ventana: "Eso hace a las claras que uno tenga también la posibilidad de imponer temas, como el tema del biocombustible, que es un tema que hemos impuesto nosotros, sobre todo las provincias productoras. Tucumán presentó un proyecto que tiene que ver con la caña de azúcar, pero también lo hicieron los cordobeses, los jujeños, y que tenía que ver con una mirada federal de economía regional, porque vos ves que el gobierno siempre habla mucho de Vaca Muerta, habla de las mineras, y nosotros pedíamos una mirada federal hacia el interior, sobre todo el norte argentino. ¿Y qué es lo que tenemos nosotros? Tenemos producción, tenemos caña de azúcar, y era la posibilidad de modificar esta ley, no solamente por el aumento del corte, que es muy importante, sino poner distintos parámetros que ayuden a promover la producción local", planteó la senadora.
¿Pero de qué habla exactamente esta ley? Ávila lo bajó a números concretos: "La caña de azúcar no solamente la utilizamos para vender azúcar, sino que también producimos alcohol para destinarlo al combustible. Entonces, es una ley obligatoria: la nafta tiene que ir con un porcentaje de bioetanol, ya sea que venga de la caña o del maíz, y ese porcentaje es del 12%, se va a aumentar al 15%. O sea que de 100 litros de combustible de nafta, un 15% va a ser alcohol que va a salir de la caña de azúcar. Tucumán es energía, va a mejorar el precio de la caña de azúcar, tenemos una proyección de inversión a 15 años, que también es muy importante porque la ley da previsibilidad a diferencia de otras leyes." El impulso, aclaró, no fue espontáneo: "Ahí ha sido que nosotros, los senadores del Norte, acompañados por los gobernadores del Norte (en el caso mío, del gobernador Osvaldo Jaldo), hemos solicitado que se ponga en agenda el tema del biocombustible. Hubo muchas trabas, hubo muchos peros, hubo mucha resistencia hasta el día de la sesión."
—¿Quién se resistía?
—"Se resistían básicamente los que tenían que ver con el área de biodiésel, que es del gasoil, las pymes de las provincias de Santa Fe, La Pampa, parte de Buenos Aires. Y también Unión por la Patria, que se opuso todo el tiempo a esta norma, no se entiende por qué, pero finalmente la sacamos, respondió Ávila, y agregó, al repasar los votos en contra: "Después en particular sí votaron, pero en general votaron en contra. Eso fue una cosa increíble, a mí me llamó mucho la atención".
Consultada sobre el impacto económico de la medida, la senadora no se guardó el entusiasmo: "Sí, absolutamente. A mediano y largo plazo significa mayor producción, significa mayor generación de empleos, de obreros, de técnicos, de empleados, pero además hay 50.000 familias, y el efecto es multiplicador de manera directa o indirecta, porque significa más transporte, más servicio, más comercio; tenemos que preparar los recursos humanos específicamente para esta área, porque el mundo tiende a eso. Tucumán va a formar parte también de una de las pocas provincias que van a tener que ver con la matriz energética del país. Vamos a comenzar a generar energía." Y fue más allá al describir un margen de maniobra que las propias provincias productoras lograron incorporar al texto original: "Nosotros, los senadores, agregamos al proyecto, que no estaba en el original, que las provincias productoras pueden tener la posibilidad de aumentar el corte más allá de lo que dice la ley nacional. La ley dice el 15% para el bioetanol y el 10% para el biodiésel, pero las provincias, en el caso de Tucumán y Córdoba, si quieren tener un corte del 18%, 19%, 20%, lo pueden hacer. Brasil tiene el 32%, Paraguay tiene el 30% de corte".
Sobre el respaldo, inédito hasta ahora, del sector petrolero, Ávila cerró con una lectura geopolítica: "A diferencia de otras veces que debatíamos biocombustible (yo cuando era diputada nacional también lo debatí en la Cámara de Diputados, en ese momento había una gran resistencia en las petroleras), ahora hubo un consenso con las petroleras del 15%. ¿A qué se debe? Al contexto internacional de lo que está pasando con las guerras y la necesidad que tienen las petroleras de no tener que importar combustibles. También es beneficioso para ellas tener esta mezcla con biocombustibles, porque les significa menores costos. Y a Tucumán le va a significar un impacto muy grande, porque la caña de azúcar representa casi el 30% del Producto Bruto Interno; entonces, aumentamos el corte, pero conlleva hacia abajo todo un derrame productivo que pone al norte argentino también a ser competitivo con otras regiones."