Transporte en crisis: subas, salarios en cuotas y menos pasajeros en todo el país
El sector empresario y los gremios advierten que el deterioro del sistema pone en riesgo la prestación del servicio y complica cada vez más a los usuarios.


El sistema de colectivos en el interior del país vuelve a quedar bajo presión. En distintas ciudades, la combinación de menos pasajeros, mayores gastos operativos y el final de los fondos compensatorios nacionales empujó a municipios y provincias a revisar tarifas, mientras empresas y gremios advierten por recortes, salarios atrasados y riesgo laboral.
El problema no aparece concentrado en una sola jurisdicción. De Santiago del Estero a Chubut, de Buenos Aires a Jujuy, el transporte urbano y de media distancia atraviesa un proceso de reacomodamiento que golpea directamente en el bolsillo de los usuarios y expone las dificultades para sostener la prestación del servicio.
En La Banda, provincia de Santiago del Estero, el Concejo Deliberante avaló una suba del 22% para el boleto urbano, que pasará de $1.140 a $1.390. La actualización fue vinculada al incremento de los costos, la caída en la venta de pasajes y la falta de compensaciones nacionales.
La situación también se replica en Bahía Blanca, donde se autorizó un esquema de aumento progresivo. En una primera etapa, el boleto plano pasará de $1.545 a $1.838,50 durante 30 días. Luego habrá nuevas actualizaciones en junio y julio, hasta completar una suba cercana al 30%.
En Esquel, Chubut, el boleto único tendrá otro salto: subirá de $1.200 a $1.600 hasta fines de junio y luego llegará a $1.800 desde julio. La oposición cuestionó la medida por “inconsistencias detectadas en los valores y cálculos elaborados por la empresa Jacobsen” y por el impacto que tendrá sobre las familias.
El presidente del Concejo Deliberante, Rubén Álvarez, reconoció que el atraso en la actualización del cuadro tarifario terminó agravando el escenario: “Pasados siete u ocho meses, el aumento va a impactar mucho más”. Además, planteó que “la inflación ha impactado de una forma que no es lo que el Gobierno dice todos los días”.
En Jujuy, el Gobierno provincial habilitó una suba del 3% en el transporte de media distancia. Con esa actualización, el pasaje desde la capital hasta La Quiaca pasó a $31.800, mientras que el tramo a Humahuaca cuesta $14.400.
En paralelo, trabajadores del sector denunciaron despidos y reducción de servicios en distintas empresas. La Cámara de Transporte local advirtió que más de 1.600 puestos de trabajo están comprometidos. Su presidente, Guillermo Ruiz, sostuvo: “Lo que está pasando en la provincia es un reflejo de lo que ocurre en todo el país”.
En el interior, el cuadro se volvió más crítico tras la eliminación de subsidios nacionales dispuesta por el gobierno de Javier Milei a fines de 2023. Sin ese respaldo, las provincias enfrentan un sistema cada vez más difícil de sostener, con tarifas que suben, servicios que luchan por sostenerse y usuarios que destinan una porción creciente de sus ingresos para poder movilizarse.
En nuestra provincia, el deterioro del sistema vuelve a instalar el foco de la discusión en una nueva actualización del boleto en el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán. Al mismo tiempo, los choferes nucleados en UTA Tucumán cobrarán sus haberes en cuotas, como consecuencia de las dificultades financieras que atraviesa la actividad.
Sobre este aspecto, el secretario general del gremio, César González, señaló que un trabajador con 15 años de antigüedad debería percibir cerca de $2.750.000, monto que contempla el salario acordado, sumas no remunerativas y diferencias pendientes.
El trasfondo nacional profundiza el conflicto. De acuerdo con datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor, en el Área Metropolitana de Buenos Aires la cantidad de pasajeros cayó un 21% durante el último año, mientras que en colectivos la baja llegó al 30% en el primer cuatrimestre de 2026.