Tomografía de alta complejidad en el Hospital Avellaneda
La incorporación de tecnología y atención continua optimiza la respuesta ante emergencias y patologías complejas.


El Hospital Avellaneda continúa consolidando su rol dentro del sistema público de salud con el fortalecimiento de su servicio de tomografía, que ahora opera de manera ininterrumpida durante todo el año y cuenta con tecnología de alta complejidad para optimizar la atención de pacientes.
El área dispone de un tomógrafo de 16 cortes y un equipo técnico especializado que permite brindar respuestas rápidas y precisas tanto a pacientes ambulatorios como a internados y casos de emergencia. Esta mejora posiciona al servicio como un eje clave dentro de la red sanitaria provincial.
El supervisor de los Servicios de Diagnóstico por Imágenes de la provincia, licenciado Bruno Brito, destacó que el sector representa "un pilar fundamental en el diagnóstico médico mediante imágenes de alta complejidad", ya que posibilita obtener estudios anatómicos detallados para la detección, diagnóstico y seguimiento de diversas patologías.
Según explicó, el servicio funciona las 24 horas, los 365 días del año, con una organización que contempla turnos programados por la mañana para pacientes ambulatorios, estudios para personas internadas y respuesta inmediata a las demandas de la guardia, especialmente en situaciones críticas: "El sistema de trabajo está diseñado para maximizar la eficiencia y garantizar la seguridad del paciente en cada etapa", señaló Brito, quien remarcó además la importancia de la coordinación entre los distintos equipos para lograr resultados oportunos.
En cuanto a la atención, detalló que los estudios requieren una preparación simple, guiada por el personal técnico, y tienen una duración estimada de entre cinco y quince minutos. Luego, las imágenes son analizadas por especialistas que elaboran el informe correspondiente, el cual puede ser consultado por el paciente mediante un código QR.
El sector depende del Servicio de Diagnóstico por Imágenes, dirigido por el doctor Juan Pablo Blanque, y cuenta con equipamiento de última generación, como un tomógrafo Philips de 16 cortes y una bomba monocabezal de contraste. Este sistema permite realizar estudios de alta complejidad, incluyendo angiotomografías de tórax, abdomen, arterias ilíacas y miembros inferiores, así como análisis trifásicos hepáticos, renales y pancreáticos, además de protocolos específicos para tromboembolismo pulmonar.
El funcionamiento continuo del servicio es posible gracias al trabajo conjunto del personal médico y técnico, junto con el área de Electromedicina y la Dirección General de Infraestructura, Mantenimiento y Equipamiento del Siprosa, responsables de garantizar el mantenimiento del equipamiento y la capacitación permanente del recurso humano.