Rodolfo Gili: "Es un sistema colonial el que establece actualmente la mediación"
El abogado apuntó contra el registro cerrado de mediadores habilitados en la provincia.


El doctor Rodolfo Gili, expresidente del Colegio de Abogados de Tucumán, analizó la posible reforma de la Ley de Mediación en la provincia, un debate que, según remarcó, ya lleva varios años sobre la mesa. En diálogo con el periodista Germán Valdez, el especialista recordó el proyecto que impulsó durante su gestión al frente del Colegio, cuestionó el esquema actual de honorarios de los mediadores y planteó la necesidad de abrir el registro de mediadores habilitados, hoy cerrado a nuevos ingresos.
— Ayer trascendió la idea de que se quiere reformar la Ley de Mediación en Tucumán.
—"Lo vi, lo vi. Ya es una vieja idea, digamos. No te olvides que cuando yo estuve a cargo del Colegio presentaba un proyecto de ley que, vaya paradoja, lo elaboró el doctor (Álvaro) Pérez Ragone, que es el autor del Código Procesal Civil de la provincia de Tucumán, y que lo hizo muy desinteresadamente porque se veía en la mediación un problema con muchas aristas. De acuerdo a este nuevo impulso legislativo que he visto, tratan temas novedosos que en ese momento no habíamos visto nosotros, como la notificación digital, y me parece muy bien. Pero siempre el problema de la mediación se redunda en dos temas principales. Uno, el costo de los honorarios del mediador, que encarece absolutamente ese proceso, que es un buen proceso, pero de esa forma perjudica muchísimo al justiciable.
"Les cuento: hay una leyenda que circula en tribunales, de que un importante hombre de la justicia de Tucumán habría tenido un problema con el auto. Lo resolvió, pero lo llamó el mediador y le dijo: "Mire, tengo una demanda contra usted". Y él le respondió: "No, ya está arreglado ese tema". 'Sí, pero tengo que cerrar el caso. Tiene que pagar los honorarios, un millón de pesos, y lo cerramos'. Y le hablo de una figura de la justicia, no le estoy hablando de Juan Pérez del Centro Nacional de Villa Carmela".
"Si querés, vayamos a un ejemplo más típico, que nos pasa a nosotros, instrumentadores del derecho: el caso de alimentos. Un juicio por alimentos tiene una mediación prejudicial. Supongamos que llegás a un acuerdo: el alimentante debe pagar. ¿Honorario del mediador? Un millón de pesos. ¿Honorario de su abogado? Otro millón. ¿Y honorario de la abogada de la parte contraria? Tres millones de pesos. A esa persona se le produce un quebranto económico".
"Hace un tiempo la Corte resolvió, atinadamente, elevar el monto del beneficio para litigar sin gastos. ¿Qué significa? Que quedan comprendidas todas las personas que ganen hasta dos mínimos vital y móvil. Eso ha permitido que la mediación siga existiendo hasta hoy, pero a costo de la Corte. ¿Qué significa? Que la Corte se hace cargo.
—Pagaron miles de millones de pesos en el último tiempo
—"Por supuesto, pero es un costo que asumió la propia Corte. Estamos de acuerdo, lo pagó la Corte. Pero te está diciendo dos cosas: que la Corte contribuyó económicamente para que el proceso pueda existir, pero también que el proceso, de esa forma, es inviable, porque esos honorarios son inviables. Nosotros, en ese proyecto que habíamos elevado a la Legislatura..."
—Perdóneme, antes de seguir. Usted plantea dos sueldos mínimo vital y móvil, que rondan los 700 mil pesos. Cualquiera que gane por debajo de eso lo paga la Corte. Tiene que ser una persona prácticamente... En la administración pública el sueldo está más o menos en esos 600 o 700 mil pesos. Entonces, ese no entra: tiene que ser una persona que no tenga una moneda.
—"No, entra mucha gente, entra mucha gente, porque la realidad es que no solo pobres. Tenemos una gran informalidad en la provincia, como en todo el país. Hay mucha gente informal que entra por ese tope, y eso le produce a las arcas del Poder Judicial un gasto exorbitante".
—Pero el Poder Judicial lo asume, seguramente, con sus responsabilidades y demás.
—"¿Pero qué te está diciendo esto? Que el sistema así no anda. No puede funcionar, porque el resto, que no está amparado por este beneficio, tiene que afrontar los honorarios del mediador. ¿Y qué es lo más ilógico de esta ley? Que debés afrontar honorarios de mediador por el no arreglo. O sea, yo voy a una mediación, no llego a un acuerdo con la otra parte, y debo pagar honorarios de mediador por el no arreglo. ¿A vos te parece eso?
—Claro. Es ilógico el sistema.
—"Entonces, en esas cuestiones, ese proyecto de ley que habíamos elaborado nosotros yo se lo pongo a disposición del legislador que quiera, porque lo tengo y ya no está en tratamiento. Álvaro Pérez Ragone, con muy buen tino, establecía que el honorario del mediador debía ser un porcentaje de lo que ganaba un secretario de Cámara. Era una fórmula lógica y razonable, que además premiaba el esfuerzo del mediador por llegar a un acuerdo: si el proceso requería una o dos audiencias más, el mediador incrementaba sus honorarios. Es un potenciador para llegar a un acuerdo".
"Hoy, ¿qué pasa? Hoy es muy simple llegar a una mediación. Los mediadores, salvo honrosas excepciones, dicen: '¿Cómo van a resolver esta situación?', 'Bueno, de determinada manera, que lo hacen los abogados'. 'Ah, sí, bien. No hay acuerdo, no hay acuerdo. Chao, chao'.
—Si lo mismo cobran.
—"Cobran los abogados, los dos abogados, dos millones, más el mediador, tres millones. Lo mismo cobran. O sea, el mediador cobra con arreglo o sin arreglo. Y este tema debe ser resuelto. Así que me parece muy bien que vuelva a ser puesto en la agenda. He leído las modificaciones y me parecen correctas: vuelven a poner énfasis en el tema de los honorarios y en algo también muy costoso, que son las notificaciones. Hay que resolver esta situación porque las personas la están sufriendo, y los abogados lo estamos sufriendo el doble".
"Pero también está el otro reclamo, el de que "son unos cuantos, no son todos" los que ejercen como mediadores. Son unos cuantos que fueron elegidos, no tengo ni idea de cómo. La pregunta es: ¿cómo los eligieron? Es un sistema colonial el que rige actualmente la mediación. Los que forman parte del registro de mediadores son los únicos que hoy pueden trabajar. Nosotros, en el proyecto, establecimos un sistema amplio: todo aquel que tenga título habilitante para ejercer la mediación lo puede hacer. En este sistema colonial, ídem a lo que pasa con los escribanos, cada uno cuida su quinta".
—Sí, pero entonces quiere decir que este sistema, cómo se elige, nadie sabe.
—"No, esto es muy simple. Oportunamente, cuando surgió la mediación, se abrió un registro. Se inscribieron aquellos mediadores, la Corte los registró, y ahí quedó ese registro estanco. No se abre. Es el problema que hay. Y esto pasa lo mismo con los escribanos. ¿Conocen el tema de los escribanos?"
—Escribanos desconozco, pero también es un sistema estanco, que viene de la familia. No entra cualquiera.