Otra mirada de juristas del nuevo Régimen Penal Juvenil
La importancia de la contención de los menores

Doctora Vanesa Isabel Lucero, el doctor Adolfo Bertini y el doctor Martín Sabelli hicieron un extenso análisis de la puesta en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil en la Argentina. Los doctores Lucero y Bertini son docentes de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán y defensores en la Justicia Federal. El doctor Martín Sabelli fue presidente del Colegio de Abogados Defensores de Estados Unidos. En una entrevista en el programa "Tucumán con todo", analizaron el nuevo Régimen Penal Juvenil. Esto es lo más importante de la conversación del periodista y la panelista doctora Virginia Almirón Mateucci con los docentes universitarios:
-(doctora Almiron Mateucci) Uno de los puntos centrales también que está sucediendo estos últimos días es sobre el nuevo Régimen Penal Juvenil, se habla mucho de un pedido de una jueza de suspensión en la provincia de Buenos Aires, que ya se apeló. En este sentido hay mucha controversia sobre la baja de imputabilidad, y sobre cómo se va a aplicar en el país y en las provincias.
- ( doctora Lucero)Sí. En realidad el régimen penal juvenil que teníamos era una ley de la época de la dictadura, no es que teníamos la panacea y era un régimen con un principio de protección, es decir, el niño, el adolescente no era sujeto en el derecho, en el proceso y no podía ejercer los derechos como una persona adulta. Era muy extraño, se lo protegía, entre comillas, pero no tenía ejercicio de derecho. El problema del nuevo proyecto de ley es, sobre todo, la baja de la edad de imputabilidad que, si bien hay otros mecanismos que se crean para evitar la prisionización, la baja de imputabilidad es un gran problema, más en un país con un gran porcentaje de sectores excluidos del acceso a la educación, a clubes sociales, a familias contenedoras. Entonces, estamos dejando a una franja de chicos, porque son chicos, un chico de 14 años es un niño, con injerencia de la justicia penal, pero, curiosamente, sin injerencia de las instituciones educativas, clubes sociales y demás. Eso es lo preocupante en realidad de la baja de edad de imputabilidad para mi.
-(doctor Sabelli).¿Puedo agregar una cuotita a eso? Es una cuestión de recursos. ¿Dedicamos los recursos a las cárceles, al sistema penal juvenil, que no decimos que es un sistema penal, pero en realidad lo es, o los ponemos en las escuelas, en los clubes, y tratamos de darles una oportunidad antes de que lleguen a este momento? Esa es la cuestión, esto lo estamos viviendo en Estados Unidos también, exactamente lo mismo.
-(doctor Bertini )Sí, yo coincido con Martín y especialmente con Vanessa en su mirada, y es una respuesta más como todas las respuestas que se dan en este país a las cuestiones sociales con inflación penal. En lugar de fortalecer los vínculos familiares, los vínculos de la enseñanza con la escuela, los vínculos sociales de los niños con los clubes, que son los tres anillos de protección de los niños, se crean nuevas leyes penales que dan la sensación de solución de un conflicto que no van a solucionar. Es una especie de demagogia punitivista lo que significa esta nueva ley con la baja de imputabilidad. Hay otras cuestiones criminológicas que no son para discutir en este momento, pero sí coincido absolutamente con eso.
-(Periodista) Pero usted, doctor, permítame, este sistema de los menores en Estados Unidos es una cosa corriente o se quiere plantear al estilo Bukele, porque cuando estuvieron las pandillas en Estados Unidos, hubo tolerancia cero, no existe esto que pensamos de “ mandalo al club antes que preso” es un debate interesante. Hay que hacerlo pero esto es lo que hay hoy.
-(doctor Sabelli )En realidad, el derecho penal aparece siempre no para solucionar sino para castigar, la solución debiera estar en otras áreas del Estado. Pero bueno, la visión de un derecho penal aplicándose a los niños igual que a los adultos, la puede tener.
-( doctora Lucero) Por supuesto, la justicia penal juvenil tiene medidas restaurativas y otras medidas que, como digo, en términos rápidos, la prisión de un adolescente es la última opción, y hay otras medidas que manejan los jueces especialistas en niños y niñas, que no es nuestra área, debo reconocer. Nosotros, generalmente, participamos en delitos cometidos por personas mayores de edad. Pero bueno, sí, el club tendría que estar antes, la escuela tendría que estar antes. Entiendo que, una vez cometido el delito, hay una especie de clamor social porque algo se haga con lo que pasó, pero de todas maneras esa nunca va a ser la solución, siempre llega tarde el derecho penal. El juez, la cárcel siempre llega tarde: el daño ya está hecho, el delito ya está cometido.
-(doctor Sabelli ) La pregunta central es por qué un chico, un nene, va por este camino y no por este otro. En Estados Unidos hay una serie de estudios, porque tenemos pandillas muy serias de todo tipo: africanoamericanas, latinoamericanas, blancas, asiáticas, de hecho yo he trabajo y estoy completamente en contra del sistema de pena de muerte, pero he defendido muchos de esos casos. ¿Qué pasa con un nene que no tiene contención? ¿Dónde va un chico salvadoreño que viene solo de El Salvador y llega a Los Ángeles y está expuesto a violencia, solo en la calle? ¿Quién lo protege? Viene la pandilla y le da una familia, le da una estructura. El nene sin estructura va por ese camino, y es lo que dice Adolfo con los tres anillos, si no le damos contención van a elegir ese camino porque están solos. Yo he estado con chicos rapados, totalmente tatuados, detras del vidrio que hablan de una forma violenta, horrible, que hablan de querer matar, y con dos o tres meses los vamos visitando, yo los visito, mi equipo los visita, y de repente son nenes de nuevo, lloran, no entienden lo que hicieron. Son nenes de nuevo porque llegan y se tienen que proteger y no quieren ser esto. Es una vida horrible la de ser pandillero en las calles de Estados Unidos. Nadie elegiría eso en un mundo justo, están ahí porque están desprotegidos, y si están ahí diez años, bueno, se deforman y son personas capaces de mucha violencia. Pero si queremos evitar eso tenemos que llegar mucho más temprano.