El Ministerio de Salud investiga cómo se produjo el error de identificación en Concepción
Un sumario administrativo y una causa judicial buscan determinar responsabilidades por lo ocurrido en el hospital.


Una mujer de 22 años llegó al Hospital Regional de Concepción para un control de rutina el pasado 14 de agosto. Lo que debía ser una consulta más terminó en una carrera contra el tiempo: el monitor marcó 65 latidos por minuto en el corazón del bebé, muy por debajo del rango normal (entre 120 y 160), una cifra que en obstetricia equivale a una alarma encendida.
El equipo médico no perdió tiempo. Internación inmediata, maniobra de reanimación intrauterina, oxígeno, decúbito lateral izquierdo. La frecuencia cardíaca del bebé remontó hasta 135 latidos y, con el riesgo aún latente, se decidió una cesárea de urgencia. Nació con líquido meconial en el cuerpo, señal de que había atravesado un cuadro de sufrimiento fetal. Fue trasladado al área de recepción contigua al quirófano, higienizado, atendido, y más tarde reunido con su madre en internación conjunta.
"Lo primero que se hace es garantizar salvar la vida del bebé que corría riesgo y de la madre también", resumió el ministro de Salud, doctor Luis Medina Ruiz, quien brindó los detalles del caso junto al secretario ejecutivo médico, doctor Miguel Ferre Contreras.
Pero la historia no termina en el quirófano. En algún punto posterior a la cirugía, el sistema que debía blindar la identidad del recién nacido (brazaletes, huella digital de la madre, huella plantar del bebé, controles sucesivos hasta el alta) dejó pasar un error: el sexo del bebé, correctamente registrado en el ámbito quirúrgico, quedó mal consignado más adelante: "Acá falló algo, que es el tema de la identificación del sexo, pero todo lo demás fue en base al cumplimiento del protocolo", indicó Medina Ruiz.
El Ministerio abrió un sumario administrativo el mismo día en que tomó conocimiento del hecho y giró las actuaciones al área jurídica del SIPROSA. La Justicia, por su parte, no esperó: fiscales llegaron al hospital en las primeras horas y tomaron contacto con los profesionales de guardia, que seguían en el establecimiento por sus turnos de 24 horas. Las cámaras de seguridad instaladas en el sector quirúrgico y en los pasillos de circulación quedaron entre los elementos que la investigación podrá revisar: "Estamos a disposición de la Justicia", dijo el ministro, a la vez que pidió disculpas por el impacto que el episodio tuvo sobre la familia.
Medina Ruiz también puso en valor al equipo que atravesó la emergencia y a la conducción del hospital, a cargo de la doctora Lorena Arteaga Carrizo: un establecimiento de referencia para el sur provincial, con guardias obstétricas, pediátricas y de adultos, y quirófanos para distintas especialidades: "Lo que nosotros siempre priorizamos es salvar la vida de la mujer y del niño", cerró.