El Ministerio de Salud entregó sensores a pacientes pediátricos con diabetes tipo 1
La jornada contó con el acompañamiento de la dirección del hospital y del Programa Integrado de Salud.


En el Hospital Avellaneda, doce niños y adolescentes que conviven con diabetes tipo 1 comenzaron a monitorear su glucosa sin necesidad de pincharse varias veces por día. La novedad llegó de la mano de los sensores FreeStyle, entregados y colocados en el marco del Programa Provincial de Diabetes y de la iniciativa "Menos dolor, mejor futuro", que impulsa el Ministerio de Salud Pública de Tucumán, conducido por el doctor Luis Medina Ruiz.
Se trata de la primera colocación de sensores de monitoreo continuo para pacientes pediátricos dentro de esta iniciativa provincial, según destacó la jefa del Departamento de Enfermedades Crónicas No Transmisibles del Programa Integrado de Salud (PRIS), doctora Cristina Du Plessis, quien acompañó la jornada junto a la dirección del hospital.
El dispositivo mide la glucosa en tiempo real y de forma continua, una diferencia sustancial frente a los controles tradicionales: "Esta tecnología representa un avance muy importante porque permite conocer de manera continua los niveles de glucosa, anticipar sus variaciones y actuar oportunamente para mantener un adecuado control glucémico. Además, el dispositivo puede vincularse con familiares, docentes u otras personas de referencia, quienes pueden seguir de manera remota los valores de glucosa y colaborar en la toma de decisiones", explicó Du Plessis, quien enmarcó la herramienta dentro de una estrategia más amplia que combina educación alimentaria, conteo de hidratos de carbono y acompañamiento a las familias. Para la profesional, lograr un buen control metabólico desde los primeros años del diagnóstico es determinante para prevenir complicaciones a futuro.
Desde el consultorio especializado del hospital, donde también trabaja la licenciada en nutrición Mariana Quintans, la endocrinóloga infantil Belén Torossi coincidió en el alcance del cambio: "Hoy es un día muy importante porque colocamos esta tecnología a doce pacientes. Les permite mejorar su calidad de vida y optimizar el control de la diabetes. Para las familias significa una gran tranquilidad, ya que mediante una aplicación pueden visualizar en tiempo real los valores de glucosa de sus hijos cuando están en la escuela, realizando actividades o durante la noche, momento en el que suelen existir mayores temores por las hipoglucemias. Además, el sistema cuenta con alarmas que permiten actuar antes de que ocurra un evento de riesgo".
Los doce pacientes fueron capacitados previamente para el uso de los sensores. Torossi puso en valor, además, el trabajo articulado entre el Ministerio de Salud Pública, el Programa Provincial de Diabetes y la dirección del hospital, y mencionó la tarea que sostiene desde hace años la Escuela de Pacientes, un espacio de encuentro periódico donde niños, adolescentes y familias comparten experiencias y refuerzan el acompañamiento mutuo.
Más allá de la innovación tecnológica, el cambio se mide en lo cotidiano: menos punciones, más autonomía y una carga de tratamiento más liviana tanto para los chicos como para quienes los acompañan.