Medina Ruiz volvió a la actividad oficial en la misa de San Francisco Solano
El ministro de Salud agradeció el acompañamiento recibido durante su recuperación en la celebración del Hospital Centro de Salud.


El ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, participó este viernes de la misa en conmemoración de San Francisco Solano, celebrada en el Hospital Centro de Salud y presidida por el obispo auxiliar y Primer Vicario General de la Arquidiócesis de Tucumán, monseñor Roberto José Ferrari.
La ceremonia marcó el regreso del funcionario a las actividades oficiales en el hospital. En ese marco, agradeció el acompañamiento recibido durante su recuperación: "Hoy estamos en mi primera actividad luego de mi proceso de enfermedad, celebrando esta misa especialmente para agradecer por la atención recibida y por la recuperación", expresó Medina Ruiz.
Durante la homilía, monseñor Ferrari repasó la vida y el legado de San Francisco Solano, patrono de la jornada, y remarcó su vocación de servicio hacia los enfermos.

El religioso recordó que, durante su misión en España, el santo asistió a personas afectadas por una peste de la que logró recuperarse, y que ya en América continuó dedicando su vida a visitar enfermos y personas privadas de la libertad. También señaló que Solano permaneció once años en Tucumán y que su paso por Trancas sigue siendo un lugar de devoción, en particular el Pozo de San Francisco Solano, donde numerosos fieles piden por la salud.

El obispo se refirió además al valor de la salud pública y al compromiso de quienes la integran: "El servicio en la salud pública es importante porque quiere llegar a todos y con los mejores servicios. Por eso resaltaba durante la homilía la presencia de autoridades municipales y provinciales, médicos, enfermeras, fieles y pacientes, porque lo que preocupa es la salud integral de la persona: no solamente lo corporal, sino también el alma y el espíritu. Todo es importante y merece ser atendido".
Ferrari también planteó la necesidad de abordar de forma integral la salud mental y espiritual, y mencionó el trabajo de la Iglesia sobre problemáticas como la ludopatía: "Todo lo que tiene que ver con la persona nos preocupa. Sabemos que la ludopatía es una adicción, como tantas otras que son difíciles de afrontar y que hoy preocupan en Tucumán. Desde lo religioso se puede acompañar la dimensión espiritual de la persona; desde otras disciplinas, trabajar sobre el bienestar psicológico; y desde la medicina, cuidar la salud física. Todas esas dimensiones confluyen en el bienestar integral de cada persona", concluyó.