La Madrid volvió a poner en debate un viejo mapa del riesgo hídrico
En una conferencia de prensa, Osvaldo Jaldo recordó que entre 2017 y 2019 se elaboró un estudio técnico sobre las cuencas de los ríos Marapa y San Francisco, con participación de la Universidad Nacional de Tucumán, el CONICET y otras instituciones.
La inundación de La Madrid no solo dejó barro, evacuaciones y tareas de limpieza. También volvió a abrir una pregunta de fondo que en el sur tucumano aparece cada vez que el agua desborda: cuánto puede corregirse con obras y cuánto responde a una fragilidad estructural del territorio. En ese marco, el gobernador Osvaldo Jaldo dedicó parte de su conferencia de prensa de este lunes a recordar un antecedente técnico que hoy vuelve a cobrar sentido: los estudios realizados sobre las cuencas de los ríos Marapa y San Francisco entre 2017 y 2019.
Según explicó, ese trabajo se desarrolló durante dos años a partir de una comisión creada en la Legislatura de Tucumán, en articulación con la Universidad Nacional de Tucumán, el CONICET y el Colegio de Ingenieros. La existencia de ese proceso técnico también aparece reflejada en antecedentes públicos: en octubre de 2019, la UNT informó la presentación de dos informes, el Plan de Contingencia para La Madrid y el Estudio de la Cuenca Marapa–San Francisco, pensados para abordar las inundaciones recurrentes en esa zona de la provincia.
Durante su exposición, Jaldo señaló: “Ese trabajo que se hizo, se empezó en el 2017 y se terminó en el 2019. Se trabajó durante dos años en una comisión creada por la Legislatura de Tucumán”. También afirmó que ese estudio permitió definir intervenciones prioritarias en sectores críticos del río y que una primera etapa de defensas llegó a ejecutarse con financiamiento nacional. La idea de un plan hídrico integral para el sur tucumano ya había sido mencionada además en 2021 por organismos nacionales como ORSEP, que se refirieron específicamente a la necesidad de prevenir episodios como la inundación que había sufrido La Madrid en 2017.
PLAN DE ACCIÓN PARA LA CUENCA
DEL RÍO MARAPA - SAN FRANCISCO
(gwp Argentina)
Pero el punto más sensible de su planteo no estuvo en el pasado, sino en el límite de cualquier respuesta futura. El gobernador sostuvo que la cantidad de lluvia caída este año superó todas las previsiones y vinculó parte de la vulnerabilidad de la ciudad con su localización histórica: “La Madrid no se inundó el año pasado y viene de varios años sin inundarse. Pero este año los milímetros se han excedido, superaron todas las expectativas y las posibilidades de contener el agua”, afirmó. Luego fue todavía más directo: “La Madrid tiene un "pecado original" y es que nació en un lugar bajo”.
En esa línea, describió además un obstáculo físico que, según su mirada, agrava el comportamiento del agua en la zona: “Desde el comienzo se decía que ese lugar era inundable, era bajo y como si fuese poco después se hizo una ruta nacional 157, un tremendo tapón entre el pueblo y el ferrocarril”, expresó.
“No podemos garantizar ni asegurar que La Madrid, por más obras que hagamos, no se vaya a inundar más”.
La referencia no es menor, porque desplaza la discusión desde la coyuntura hacia un dilema mucho más profundo: cómo sostener una ciudad asentada en un punto históricamente expuesto al agua. En ese contexto, Jaldo recordó que en otras etapas incluso se analizó la posibilidad de reubicar viviendas en áreas menos riesgosas, aunque reconoció que esa salida choca con una realidad social evidente: el arraigo de las familias a su lugar.
“La gente no quiere abandonar La Madrid por la historia que tienen allí, por sus animales y porque tiene toda su vida ahí. Es un tema muy complejo”, sostuvo.