Federico Masso volvió a sentarse con los referentes que, día a día, sostienen la asistencia en los barrios más vulnerables. El ministro de Desarrollo Social de Tucumán recibió a la Mesa de Organizaciones Sociales para repasar de cerca cómo viene funcionando el trabajo conjunto en el territorio, una tarea que se sostiene, en gran medida, gracias a quienes están ahí antes que cualquier funcionario.
No se trata solo de comedores que reciben acompañamiento oficial. La reunión dejó en claro una intención puntual: achicar los tiempos entre el pedido de ayuda y la respuesta, apoyándose en el vínculo que las organizaciones civiles y la Iglesia ya tienen construido puertas adentro de los barrios.
"El trabajo con las distintas organizaciones sociales y la Pastoral nos permite llegar más rápido a las personas que no la están pasando bien", resumió Masso, en una frase que funcionó casi como definición del encuentro.
Del otro lado de la mesa estuvieron caras conocidas en la trama social tucumana: el padre José "Pepe" Abuín, que representa a la Pastoral junto a Teresa Hernández; y Mery Anastasio, referente de un grupo vinculado a la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). Los acompañaron otros representantes de espacios solidarios que, como ellos, hacen del territorio su lugar de trabajo cotidiano.