El gobernador Osvaldo Jaldo salió a defender la suspensión de clases dispuesta en Tucumán durante los días más críticos del temporal y encuadró la situación dentro de un escenario educativo más amplio, atravesado también por el conflicto que esta semana afecta a las universidades públicas del país.
Durante una conferencia de prensa, Jaldo justificó la medida tomada entre el miércoles y el viernes de la semana pasada y sostuvo que la prioridad fue evitar riesgos en medio de inundaciones, calles intransitables y escuelas afectadas: “Habíamos suspendido tres días las clases por las inundaciones, por escuelas que han tenido dificultades y calles que no se podían cruzar. Lo menos que podíamos hacer era tomar una medida para preservar a nuestros niños, jóvenes, docentes y familias”, afirmó.
El planteo oficial se apoya además en un cuadro que todavía no terminó de normalizarse. Según el relevamiento del Ministerio de Educación provincial, este martes 107 escuelas seguían sin actividad por problemas de acceso, daños en infraestructura, falta de servicios o porque algunas continúan funcionando como centros de evacuación.
En paralelo, Jaldo buscó llevar la discusión más allá de Tucumán y sostuvo que el problema educativo no se limita a la provincia. En ese punto vinculó la situación local con la crisis que atraviesa la educación superior y dijo que las universidades también están afectadas por medidas de fuerza: esta semana hay un paro docente universitario nacional convocado por gremios del sector, con impacto sobre el inicio de clases en numerosas universidades públicas del país.
El gobernador también aprovechó para poner el foco en la cuestión financiera. Señaló que las provincias vienen sosteniendo con recursos propios buena parte de la salud pública, la educación estatal y hasta parte del sistema privado, y advirtió que la caída de ingresos abre una incertidumbre cada vez más fuerte sobre la capacidad de sostener ese esquema en el tiempo.
En ese marco, el mensaje final fue una combinación de defensa y advertencia: defensa de la decisión tomada frente al temporal y advertencia sobre un sistema educativo que, según la visión oficial, hoy depende cada vez más del esfuerzo provincial en un contexto nacional tenso.