El interventor Hugo Cabral detalló el avance del Procrear
El funcionario recorrió las obras junto al gobernador Osvaldo Jaldo y precisó los porcentajes de avance por sector.


El interventor del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPVDU), arquitecto Hugo Cabral, dialogó en el programa Tucumán con Todo sobre el estado de obra del megaproyecto Procrear en Tucumán, que se despliega sobre 100 hectáreas, y sobre los cambios que impulsa el Instituto en materia de adjudicaciones y actualización de cuotas.
Cabral contó que un día antes había recorrido las obras junto al gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur: "Sigue avanzando la obra, es una obra muy importante", señaló, y precisó que el proyecto se divide en 25 sectores: 18 de vivienda y 7 de infraestructura, cada uno a cargo de una empresa distinta y con niveles de avance dispares: "Ya cuando se había paralizado la obra, con el cambio de gobierno, ya venían con un avance distinto cada sector", explicó.
El interventor aclaró que las firmas que hoy trabajan en el predio son las originales: "Se hizo toda una arquitectura legal para poder reactivarla, porque estaban las obras, la tenía la Nación, era un programa nacional que lo disolvió la Nación, lo administraba el Banco Hipotecario, tenían un fideicomiso", detalló. Según su relato, el gobernador firmó un DNU, las empresas renunciaron al contrato original y fueron recontratadas: "Si bien fue una adjudicación directa, no fue discrecional, porque se las volvió a contratar a la misma empresa".
El sector más adelantado está al 80% de avance: "Le falta pintura, colocar algunos artefactos, pruebas hidráulicas, ya está", y comprende dos tiras de 18 departamentos cada una. Hay entre tres y cuatro sectores en el rango de 50% a 60%, y el resto por debajo de esos valores. Cabral anticipó que la adjudicación se hará por conjunto y no sector por sector, aunque no descartó entregas escalonadas: "Probablemente podamos entregar a mediados del año que viene un 50% y, a fin de año, el final".
La infraestructura muestra un ritmo más lento: la obra vial-hidráulica está en 25% de avance, la eléctrica y la de agua y cloaca en 3% cada una, y la de gas todavía no comenzó, aunque se trata de un trabajo de cuatro meses. A eso se suma un pozo profundo de 360 metros que, según el interventor, mejorará el servicio de agua potable tanto para el Procrear como para los barrios linderos.
Consultado sobre la demanda habitacional, Cabral precisó que el Instituto tiene hoy 30.000 familias en lista de espera en la Capital y 63.000 en toda la provincia. Sobre el nuevo barrio, evitó confirmar si se sumará a esa lista general: "Eso es lo que no sabemos todavía, porque vamos a formular una operatoria especial para el Procrear, donde se van a fijar todos los requisitos". Adelantó que la inscripción será gratuita y probablemente a través de la página web del Instituto, pero que antes debe reunirse con los ministros de Obras Públicas y de Economía para definir si habrá crédito hipotecario u otra modalidad. El barrio contempla, además, un parque lineal y espacios para salud y educación; la primera etapa completa se estima para fines del año próximo.
El funcionario también deslizó un cambio en análisis para el acceso a la vivienda pública: hoy se exige no haber sido adjudicatario previo, no tener propiedad y constituir un grupo familiar, pero el Instituto evalúa reservar un cupo menor para personas solas sin hijos: "Ha cambiado mucho el perfil social de las demandas, cada vez hay más personas solas y que también tienen derecho a una vivienda", sostuvo.
Cabral explicó que el Instituto creó una unidad de valor propia, la UVT, para actualizar el capital de los créditos, algo que, según explicó, no ocurría hasta ahora: "No se cuidaba el capital que daba, no se podía amortizar, porque el sistema de actualización era muy light". La UVT surge del UVI que publica el Banco Central, al que se le resta un subsidio: "Porque si se dispara la inflación, tenemos que cubrirlo al adjudicatario de que no le pase como pasó con el UVA en la época de Macri", planteó, en una comparación que corresponde a su propia lectura del esquema.
El funcionario ejemplificó el mecanismo con una vivienda valuada en 70.000 UVT: "El que más pueda va a pagar 200 UVT por mes y el que menos pueda va a pagar un poco, 50 UVT por mes, pero todos van a terminar pagando los 70.000 UVT. Uno lo hará de 15 años, otro a 40 años". Llevado a pesos, precisó que la cuota más baja rondaría los 70.000 u 80.000 pesos a pagar en los plazos más largos, mientras que la cuota más alta llegaría a 400.000 pesos con un plazo más corto, de 12 años.
Sobre las cuotas de barrios ya adjudicados que estaban desactualizadas, el interventor explicó que las revisaron dentro del margen legal disponible, ya que los contratos originales no preveían actualización del capital: "Según todos los consejos jurídicos que nos dieron, no podemos nosotros cambiar el contrato que tenían. Pero sí le pusimos más gastos administrativos, seguro, una serie de cosas para que por lo menos valga la pena emitir la cuota".
Consultado sobre denuncias previas de favoritismo en las adjudicaciones (el ejemplo que puso el entrevistador fue el barrio Loma de Tafí, con casos de personas que resultaban beneficiadas sin figurar en el sorteo), Cabral remarcó el cambio de método: "El primer barrio completo que me tocó adjudicar a mí, fue en Los Bulacios, porque hicimos un sorteo público, estaba todo el pueblo de Los Bulacios". Según indicó, se respetaron los cupos para "grupos especiales": jubilados, personas con discapacidad y personas solas con hijos a cargo, y los cupos que la Legislatura fijó para las Fuerzas Armadas, la Policía y el Servicio Penitenciario. Ante la consulta directa sobre si el problema anterior había sido la transparencia, el interventor respondió: "A veces, sí, por eso priorizamos el sorteo".
El interventor confirmó que, más allá del Procrear, "todas las obras que el Instituto tenía paralizadas ya fueron reactivadas", aunque reconoció que la oferta sigue siendo insuficiente frente a la demanda. Dijo que junto al gobernador trabajan en un "Plan a futuro" para movilizar recursos ociosos de la provincia y ampliar las soluciones habitacionales, de modo que el acceso a la vivienda no dependa únicamente del resultado de un sorteo. Como próximo paso inmediato, mencionó que se dirigía a La Cocha, donde el Instituto está terminando la actualización de datos y, en un plazo de entre uno y un mes y medio, se realizará un sorteo público abierto a todo el pueblo de la jurisdicción municipal, con entregas previstas para fin de año.