Un grupo tucumano que diversifica entre el azúcar y la ganadería de alto valor
Tres ingenios, campos de cría y un proyecto de cabaña conforman hoy la actividad.


El grupo Budeguer, con base en Tucumán, atraviesa una etapa de expansión que combina su actividad histórica en la industria azucarera con un creciente desarrollo ganadero. Según relató Luis Budeguer al periodista Germán Valdez, el proyecto de cabaña surgió hace apenas unos años, aunque la producción de toros para uso propio en campos de cría se remonta a dos décadas atrás.
La ganadería, explicó, nació como una diversificación de la actividad principal del grupo: primero mediante engorda a corral y luego con la producción de animales de marca líquida en campos propios y de terceros. Más recientemente, la empresa avanzó en un programa de transferencia embrionaria en sociedad con la cabaña cordobesa La Dominga, que demandó sumar un plantel de madres receptoras.
Sobre el potencial de Tucumán como polo ganadero, Budeguer sostuvo que el tamaño reducido de la provincia impide competir en superficie con distritos como Córdoba, Santiago del Estero o Salta, pero abre una oportunidad en la ganadería de alto valor agregado: "Las actividades ganaderas de alto valor agregado, como este tipo de proyectos de cabaña y de venta de genética, son una manera de diferenciarse, de encontrar el valor agregado en la genética".

En esa línea, señaló que las tierras más fértiles de la provincia resultan más rentables para la agricultura, mientras que el feedlot permite aprovechar como alimento el maíz y la soja producidos localmente. Además, remarcó que la demanda de la población tucumana y la escasa oferta local de animales terminados (la carne consumida en la provincia proviene mayormente de otras jurisdicciones) constituyen una ventaja competitiva adicional.
En cuanto a la actividad azucarera, principal rubro del grupo desde la gestión de Juan Budeguer, padre del entrevistado, la empresa suma este año un tercer ingenio: además del Ingenio Leales, opera el Ingenio La Esperanza, en Jujuy (donde también inicia un proyecto de recría a pasto que podría derivar en un feedlot) y este año comenzó a explotar el Ingenio Santa Bárbara, en Aguilares.