Florencia Andreani: una mirada sobre el sector azucarero
La referente del sector repasó la profesionalización de la industria azucarera y su vínculo creciente con la minería.


La industria tucumana atraviesa un cambio de escala: ya no alcanza con producir, ahora hay que certificar, cumplir estándares y demostrarlo. Así lo planteó Florencia Andreani en diálogo con el periodista Germán Valdez, al repasar cómo la llegada de nuevos jugadores al sector azucarero y la creciente demanda de la industria minera están reconfigurando las exigencias para toda la cadena de proveedores de la provincia.
-Cuando ustedes plantean todo esto, ¿cuál es el movimiento que se ve? Por qué uno ve movimiento en la industria en Tucumán.
-"En realidad, la particularidad de la industria tucumana es la estacionalidad y las industrias que traccionan alrededor. Lo que estamos tratando de plantear es que hay una nueva forma de producir, hay nuevas tecnologías, hay nuevos mercados a los cuales podemos empezar a atender, porque Tucumán tiene la experiencia necesaria (a raíz de haber atendido tantos años a la industria azucarera) para hoy darle respuesta también a la industria minera, del Norte Grande y de la zona de Cuyo. Tratamos de ver cómo articulamos las demandas de este nuevo sector con las posibilidades de ofrecer servicios y productos tucumanos".
-En el sector azucarero hay una reconfiguración... hay otros jugadores, nueva presencia, por la llegada de Blaquier, de la gente de Budeguer, en Aguilares y en Santa Bárbara.
-"La industria azucarera viene transitando una transformación hacia profesionalizarse, a trabajar de otra manera. Mi empresa es proveedora de la industria azucarera y vamos viendo cómo evolucionan en su forma de trabajar: Compañía Azucarera de los Balcanes es una empresa que ha crecido muchísimo y su modelo de negocio se ha profesionalizado".
"Es un orgullo contar hoy con empresas de la talla de Compañía Azucarera de los Balcanes, Ingenios del Tucumán, que siguen invirtiendo, o el grupo Budeguer, que sigue apostando a la provincia. Pero no apuestan solamente al negocio en sí, sino también a profesionalizar, a mejorar la industria, a trabajar de otra manera. Y eso genera un derrame en toda la cadena de valor: no solo en el negocio de ellos, sino que nos obliga a todos (proveedores, trabajadores) a prestar servicios de otra manera. Eso también nos sirve, porque la industria minera demanda otro tipo de calidad de servicios, otro tipo de compromiso por parte de las empresas".
-¿Todo era minera?
-"Minera, y hoy los ingenios azucareros también. La debida diligencia ya forma parte de los acuerdos que tenemos con proveedores y clientes. El tema de las buenas prácticas, la responsabilidad social empresaria: hay un montón de detalles que uno va adhiriendo y compartiendo, estas nuevas formas de vincularnos entre proveedores y clientes, que ya adoptaron los ingenios azucareros de Tucumán y del Norte Grande".
-Usted tiene algunos casos puntuales: cuando se mete Coca-Cola, cuando se mete Arcor, ahora Budeguer que se mete con Blaquier... ¿Ya ve otro escenario? ¿Cómo lo ve usted?
-"La vara se va elevando. Gracias a Dios, si todo prospera positivamente con la ley de biocombustibles, Tucumán puede tener otra realidad en la industria sucroalcoholera. Y la presencia de nuevas caras, nuevos inversores, genera esto: que la competencia y la forma de proveer se profesionalicen. Ellos vienen con otra escuela. Ledesma siempre ha sido pionera en cómo vincularse con los proveedores, cómo llevar adelante su negocio.
-Coca-Cola y Arcor también manejan figuras como la ISO 9000, que a veces era impensada en la actividad azucarera.
-"Más allá de lo que puede ser una norma de calidad o un sistema de gestión..."
-Pero esas normas de calidad obligan a cumplir un protocolo que no se si siempre se cumple.
-"Sí lo veníamos cumpliendo, porque la mayoría de las empresas en la cadena de valor hemos ido adhiriendo a la certificación de normas: creo que es el camino para empezar a producir mejor. Eso va a ordenar la cancha, tanto en el negocio azucarero en sí como en los proveedores. El derrame hacia abajo es general: la mejor forma de producir, la mejor forma de vender, va a ser para todos."
-¿Y en cuanto al tema minero?
-"Las empresas mineras argentinas exigen todas estas normas de calidad y un estándar mínimo para poder ser proveedores. Creo que Tucumán tiene la experiencia. Lo que hay que hacer es ponernos a la altura para dar respuesta y marcar presencia, porque la industria metalmecánica, la industria del conocimiento y la de servicios profesionales de Tucumán van a ser grandes proveedoras de la demanda que va a haber en los próximos años desde el sector minero".
-Usted tiene distintos tipos de empresas: chinas, japonesas, canadienses... ¿Están buscando proveedores en Tucumán?
-"En realidad recurren a Tucumán porque hay un déficit en las provincias mineras en algunas actividades puntuales. Ellos trabajan como bloque, y priorizan al proveedor local. Cuando tienen que recurrir a empresas que no son de la zona, se conversa y se trata de cumplir con el 70-30 de ocupación local: recurrir a proveedores locales para la compra de insumos. No es ilógico que se quiera proteger o hacer crecer la región donde está cada uno de los distintos proyectos mineros".