Del diseño a la trazabilidad: así funciona el laboratorio de medicamentos a medida del Avellaneda
El servicio surgió en 2021 para cubrir una demanda que la industria farmacéutica no atiende.


Hay tratamientos que ningún laboratorio comercial produce: dosis pensadas para un recién nacido de apenas kilos, jarabes donde el mercado solo ofrece comprimidos. Para cubrir ese vacío nació, en 2021, el Laboratorio de Farmacotecnia del Servicio de Farmacia del Hospital Avellaneda, un área que hoy se consolidó como estratégica para garantizar el acceso a medicamentos personalizados, principalmente para pacientes de neonatología y pediatría.
La farmacéutica María Inés Argañaraz, directora técnica del laboratorio, explicó que la iniciativa surgió en 2021 por decisión de la Dirección Médica del hospital, tras detectar una demanda de tratamientos que la industria no cubre. El punto de partida fue un estudio sobre las patologías más prevalentes y los medicamentos más requeridos, que derivó en un proceso de planificación que incluyó adecuar la infraestructura, incorporar equipamiento especializado y adquirir materias primas de distintos países.
En estos años, el equipo llegó a desarrollar 75 presentaciones farmacéuticas distintas, pensadas para sostener la continuidad de tratamientos específicos desde la internación hasta un mes después del alta médica, un seguimiento que contribuye a reducir el riesgo de reingresos hospitalarios. El trabajo se desarrolla en articulación constante con los equipos médicos de las distintas salas, bajo un enfoque interdisciplinario.
Desde 2023, el laboratorio cuenta con certificación de normas ISO, que respalda la calidad y trazabilidad de sus procesos: desde el diseño de las formulaciones y los ensayos de pre-formulación hasta la elaboración, el control de calidad, el rotulado, el almacenamiento, el registro informático y el seguimiento del consumo de cada medicamento. Ese sistema permite mantener un control permanente del stock, anticiparse a la demanda y evitar interrupciones en la disponibilidad de tratamientos.
La capacidad de respuesta del servicio no se limita a neonatología y pediatría: también avanza en formulaciones para cuidados paliativos, entre ellas analgésicos, diuréticos y medicamentos para patologías digestivas, neurológicas y renales, además de antisépticos utilizados en el control de infecciones.
El compromiso ambiental es otra de las aristas del proyecto, enmarcado en la estrategia de Hospital Verde y Saludable: el laboratorio reutiliza envases de vidrio mediante procesos validados de limpieza y desinfección que garantizan la ausencia de contaminación cruzada, e implementa procedimientos para la inactivación química, física y biológica de los remanentes de medicamentos, evitando su descarte por los desagües. Estas acciones se desarrollan junto a las Facultades de Bioquímica, Química y Farmacia, y al Comité de Salud Ambiental del hospital, en articulación con el programa internacional Salud Sin Daño.