Una cirugía laparoscópica resolvió un caso poco frecuente
El procedimiento buscó preservar la fertilidad, en un raro diagnóstico de doble útero.


El Hospital Eva Perón realizó una cirugía ginecológica laparoscópica de alta complejidad en una paciente con una malformación uterina poco frecuente: un doble útero, asociado además a un cuadro severo de endometriosis. El procedimiento consistió en la extirpación del útero que no cumplía función alguna, con la intención de resguardar la salud de la mujer y dejar abierta la posibilidad de un futuro embarazo a través del útero que sí presenta condiciones normales.
La cirujana ginecológica Milagros Tejerizo, responsable de la intervención, reconstruyó el recorrido del caso, que se inició el año pasado a partir de una consulta por dolor agudo. En esa primera cirugía, relató, se llegó a un diagnóstico que hasta entonces no figuraba en la historia clínica de la paciente: "Se trataba de una paciente que tenía una malformación uterina y, además, una endometriosis muy avanzada. Inicialmente consultó por un cuadro de dolor muy agudo. En esa primera cirugía pudimos diagnosticar que tenía un doble útero, algo que no había sido informado previamente".
Aquella primera operación también reveló una trompa cargada de sangre y un compromiso considerable por endometriosis. A partir de ese hallazgo, el equipo médico decidió iniciar un tratamiento hormonal para controlar la enfermedad, reducir el dolor y mejorar el cuadro clínico general antes de avanzar con una segunda cirugía.
Tejerizo detalló ese proceso: "Fue un año de preparación, primero realizamos una cirugía para tratar el cuadro de endometriosis, luego instauramos el tratamiento hormonal y, una vez estabilizada la paciente y mejorados sus síntomas, programamos esta intervención para retirar el útero que no funcionaba y que, al llenarse de sangre, le generaba mucho dolor".
Si bien la malformación no es habitual, la especialista subrayó que las alteraciones en la anatomía uterina requieren un estudio exhaustivo: "Siempre invitamos a las pacientes que tienen algún tipo de malformación uterina a investigar la presencia de síntomas relacionados con endometriosis. Además, las mismas pueden estar asociadas a alteraciones renales, por lo que es importante estudiar ambos aspectos."
Sobre las consecuencias de no haber intervenido a tiempo, Tejerizo advirtió: "Es una enfermedad progresiva que puede avanzar y generar cada vez más implantes y adherencias. No solamente puede provocar un cuadro de dolor crónico e invalidante, sino también comprometer seriamente la posibilidad de buscar un embarazo en el futuro." La cirugía, íntegramente laparoscópica, tuvo una duración aproximada de dos horas. Además de la cirujana principal, participaron como ayudantes el doctor Martín Cinto y la doctora Mariana Romero. La paciente tuvo una evolución favorable, permaneció internada un solo día y recibió el alta médica en las horas siguientes.
Desde el servicio de Cirugía Ginecológica del Hospital Eva Perón insistieron en la importancia de consultar ante dolores menstruales intensos o persistentes: un diagnóstico temprano de la endometriosis y de las malformaciones ginecológicas permite establecer tratamientos adecuados y, cuando es posible, preservar la salud reproductiva de las pacientes.