En Amaicha del Valle se concluyó la ejecución del Barrio 24 Viviendas “Pachamama”, un complejo de viviendas rurales sustentables que busca fortalecer el arraigo rural y mejorar condiciones habitacionales en el territorio.
Trazado con cuidado del ecosistema calchaquí
La intervención se enmarca en el Subprograma “Habitar Comunidad” y plantea un diseño urbano pensado para adaptarse a la topografía y, a la vez, preservar la forestación autóctona: algarrobos y cardones. La planificación, según lo informado, apuntó a integrar la obra al entorno natural sin forzar modificaciones del terreno.

Técnicas ancestrales y eficiencia energética
Las 24 unidades fueron construidas mayoritariamente con adobe y piedra laja de la zona, materiales valorados por su inercia térmica natural, especialmente útil para el clima de montaña. Además, cada vivienda incorpora termotanques solares para agua caliente y biodigestores individuales para el tratamiento de efluentes, con el objetivo de minimizar el impacto ambiental sobre el suelo.
Empleo local y transferencia tecnológica
La obra generó empleo directo para cerca de 100 trabajadores de la zona y, de acuerdo con la reseña oficial, recuperó técnicas constructivas tradicionales mediante un esquema de transferencia tecnológica con asesoramiento técnico de investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán.
El proyecto se desarrolló de manera articulada entre el Instituto Provincial de Vivienda y Desarrollo Urbano (IPVyDU), el Ministerio del Interior y la comuna local. Bajo la conducción del Gobierno provincial, la supervisión se indicó a cargo del Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público, encabezado por el ministro ingeniero Marcelo Nazur. La ejecución operativa fue liderada por el interventor del IPVyDU, Hugo Cabral.
