En el sur de la provincia de Tucumán surgió el primer club de rugby de mujeres. Hoy crece a pasos agigantados y busca expandirse. 


El hablar de rugby siempre lleva a esa realidad conocida, en donde el imaginario colectivo nos refleja a un grupo de hombres que corren detrás de una pelota ovalada y lo traslada a sus vidas diarias transformado en valores. Esta historia trata de ello, pero con una diferencia sustancial, las protagonistas son un grupo de mujeres que motivadas por su amor al deporte formaron su propio club. El único club de nuestra provincia que nació desde el rugby femenino.

Alberdi Rugby Club, se encuentra en la ciudad homónima hace ya dos años como un club establecido, reconocido y con sus papeles pertinentes en regla. Su personería jurídica que se convirtió en el documento de identidad que necesitaban para competir.

El rugby tucumano ha ido abriendo lentamente las puertas a las mujeres que quieren practicar este deporte de a poco y a fuerza de luchas, perseverancia, trabajo y mucho empeño, fundamentalmente de parte de las jugadoras, que son las responsables directas de la apertura y la instalación del femenino en más de diez clubes en toda la provincia.

Esta aventura comenzó hace varios años atrás en el club La Querencia, también de Alberdi. La categoría femenina había surgido allí. Estaba conformado por alrededor de 20 chicas a cargo de Cristian Zelaya. Ex jugador de rugby, en Lince, Universitario y de aquel club. Estuvo un año y medio como entrenador del plantel, hasta que debido a problemas internos entre el equipo y las autoridades de la institución debieron retirarse. Con aproximadamente nueve chicas y apoyadas por Zelaya, decidieron emprender un nuevo destino y comenzaron a entrenar en el complejo municipal de la ciudad. “ Era todo un mundo en contra no había nada. No había lugar, no había pelota, no había conos, no habia ganas, no habia gente, no había nada. Y nos propusimos iniciar. Armamos una subcomisión de rugby, aunque no éramos un club, pero desde ahí empezamos un trabajo de hormiga”, recuerda el entrenador.

Afirman que el apoyo de la intendenta como del municipio fue muy importante en el crecimiento del equipo. Su primer año de existencia fue solo con entrenamientos, no se les permitía competir ya que no formaban parte de ninguna institución reconocida por la Unión de Rugby de Tucumán. Sin embargo, esto no fue un impedimento para acrecentar el número de jugadoras, que motivadas por el esfuerzo y las ganas que despertaba el equipo se sumaban constantemente.

Alberdi Rugby Club (Foto de Instagram).

La primera posibilidad de jugar partidos fue al año siguiente en encuentros organizados para clubes emergentes. “Recorrimos toda la provincia para poder jugar. Íbamos a Simoca, el cadillal, La Cocha y todos los recovecos que se pueda imaginar. En ese momento ya éramos como 30. Pudimos empezar a generar una esperanza en las chicas”.

La evolución y el crecimiento que se reflejaba en el día a día del grupo llevó a encarar nuevos proyectos y a proponerse la definitiva estructuración que requerían para poder entrar en el sistema y participar en los certámenes de manera efectiva. “ Luego de estos dos años el objetivo era la Personería jurídica que la encaramos a morir. Las chicas vendían de todo para reunir el dinero necesario. Se hizo la comisión directiva entre padres y las mismas jugadoras y nos salió la personería, ya éramos club. Hoy somos Alberdi Rugby Club Asociación Civil”, comenta a Vía Tucumán con orgullo.

La concreción de este objetivo planteó nuevos desafíos y metas al grupo desde lo deportivo y lo institucional.

Las primeras participaciones fueron demostrando al equipo todo lo que podían lograr. Las victorias y los buenos resultados generaban expectativas en ellas, el staff de entrenadores y en todas las personas que confiaron y apostaron por esta arriesgada apuesta. El año 2018 fue muy importante. El primer torneo tucumano, el Iniciación que repartía las plazas para el Regional del NOA las tuvo como principales animadoras, hasta la final, donde cayeron ante las múltiples campeonas, Cardenales. En el torneo regional llegaron a la final por uno de los dos boletos que repartía al Nacional de Clubes, el torneo más importante a nivel país en la disciplina. “ El equipo a vencer era Aguará, eran un equipo muy bueno, muy fuerte, venían con toda la trayectoria. Le ganamos un partido para morir de los nervios. Terminamos con cinco jugadoras en cancha y con un try sobre la hora. Una hazaña para nosotros”, afirma el director técnico del equipo, quien además actualmente forma parte del staff de entrenadores del Seleccionado Tucumano Femenino de mayores que se coronó campeón en el Seven de la República.

“Para nosotros fue un sueño clasificar a un nacional. Veníamos empujando de abajo y contamos con un montón de chicas – hoy el plantel entre mayores y juveniles reúne alrededor de 60 chicas- que apoyan esto”, añadió.

La experiencia en el certamen fue muy positiva para el plantel y los entrenadores, ya que les permitió tener roce con los mejores equipos del país. Terminaron en la séptima posición en el torneo.

En el plano institucional el club ha ido creciendo a fuerza del empuje y las ganas que ponen cada una de sus integrantes. Este año trae la llegada de un predio para poder jugar en su propia cancha, ya que en la actualidad entrenan en el complejo municipal y realizan las veces de local en el estadio de Deportivo Marapa, además se incorporó el hockey femenino y comenzaron los entrenamientos de rugby masculino. Más bien impulsado por el ímpetu de los jóvenes de la zona que ven en el club un lugar de integración social, esparcimiento y contención. “Es un contagio de un año excepcional y generamos expectativas en la zona,donde a partir de una cuota societaria mínima le damos a todos estos chicos la posibilidad de estar en un club. Se acercaron hermanos de jugadoras, amigos de jugadoras, sobrinos de jugadoras. Y así empezaron a sumarse. Ellos están en el proceso de aprendizaje y hoy son alrededor de 50 chicos de diferentes edades, desde infantiles a juveniles”.

Los logros y los objetivos alcanzados el año pasado por el equipo femenino llevan a plantearse nuevos sueños para lo que viene. “Marcamos una tendencia y ahora no vamos a bajar los brazos, la idea es ir de a poco pero apuntar a cumplir las mismas metas”, augura para el futuro. Además agregó que uno de sus objetivos es apoyar el crecimiento personal desde lo deportivo para las jugadoras “Yo quiero que mis jugadoras crezcan individualmente a nivel selecciones, sueño verlas a ellas brillar en Las Naranjas y a nivel nacional en Las Pumas”.

Alberdi Rugby representa un ícono y un precedente muy importante en el rugby tucumano, al ser el primer club que se formó a partir del rugby femenino y hoy se abre al hockey y al rugby masculino por la lucha, la ambición y las ganas de un grupo de mujeres que no se rindieron ante la adversidad y buscaron generar su propio lugar en el mundo.






Comentarios