¿Cómo evitar el golpe de calor?

Recomendaciones y cuidados para tener en cuenta frente a las altas temperaturas en Tucumán.

¿Cómo evitar el golpe de calor?
21 de febrero de 2019, 08:49

Las altas temperaturas que se registraron en la última semana en el verano tucumano invitan a tener ciertas precauciones a la hora de salir a la calle para no poner en riesgo la salud y evitar un golpe de calor.

Desde el Ministerio de Salud Pública se difundieron una serie de recomendaciones que van dirigidas principalmente bebes, niños y adultos mayores.

Hidratarse con agua confiable, consumir frutas y verduras y evitar el sol directo, son algunas medidas para protegerse de los efectos de las altas temperaturas en la salud.

La doctora Graciela Lavado, a cargo de la Secretaría Ejecutiva Médica del Siprosa menciona que: "Estamos viviendo días con altas temperaturas y humedad por lo que la sensación térmica es elevada, es por eso que tanto niños como adultos mayores deben evitar exponerse al sol, especialmente entre las 11 y las 16, tienen que permanecer en lugares frescos y consumir frutas y verduras como principal fuente de alimentación. A su vez, es aconsejable utilizar ropa clara y fresca".

Síntomas del golpe de calor

Si bien cualquier persona puede sufrir un golpe de calor, los más vulnerables son los bebés; los niños pequeños; los mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas, respiratorias o cardíacas; hipertensión arterial; obesidad y diabetes.

Es importante estar alerta a los síntomas y se debe consultar al médico y tomar conductas activas. El agotamiento por calor es un estado previo al golpe de calor y hay que reconocerlo para prevenir una situación más grave. Los síntomas son:

  • Sudoración excesiva
  • En los bebés puede verse la piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal (sudamina)
  • Piel pálida y fresca
  • Sensación de calor sofocante
  • Sed intensa y sequedad en la boca
  • Calambres musculares
  • Agotamiento, cansancio o debilidad
  • Dolores de estómago, inapetencia, náuseas o vómitos
  • Dolores de cabeza
  • Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños)
  • Mareos o desmayo