Pablo Lescano, cantante de Damas Gratis, siempre tiene salidas cómicas o llamativas que diviertes a sus miles de seguidores en las redes sociales. En este caso, el último hilo que mantuvo entretenido a todos fue la del músico buscando locro en Tucumán durante el 9 de Julio.
Con su banda fue a tocar y a recibir los 202 años de Independencia a un club y tras el show, el referente de la cumbia villera, fue en busca de su almuerzo. "Acá ATR no puede dormir. Tengo hambre quiero comer locro. La banda duerme yo ATR", empezó poniendo en Twitter.
Acá ATR no puede dormir. Tengo hambre quiero comer locro. La banda duerme yo ATR
— Pablo Lescano (@pablitolescano) July 9, 2018
Salgo a caminar por la cintura cósmica del sur.
— Pablo Lescano (@pablitolescano) July 9, 2018
Ya salgo a buscar un buen plato de locro solo como loco malo. Sigan durmiendo DG. Yo ATR
El que busca encuentra. pic.twitter.com/vmqbQzOsNz
— Pablo Lescano (@pablitolescano) July 9, 2018
ATR Locro. pic.twitter.com/SMQ8PXSAiH
— Pablo Lescano (@pablitolescano) July 9, 2018
Murió Locro. pic.twitter.com/4Tv2wY9yl2
— Pablo Lescano (@pablitolescano) July 9, 2018
Se va la segunda.
— Pablo Lescano (@pablitolescano) July 9, 2018
Dieta discúlpame tuve una recaída. VIVA LA PATRIA. 💪🇦🇷👊 pic.twitter.com/JR4qJBH9no
Fue lindo mientras duro. pic.twitter.com/E6UUCMZuyi
— Pablo Lescano (@pablitolescano) July 9, 2018
"Salgo a caminar por la cintura cósmica del sur. Ya salgo a buscar un buen plato de locro solo como loco malo. Sigan durmiendo DG", prosiguió. Luego de encontrar lo que quería comer, tuvo otra salida divertida. "Se va la segunda. Dieta discúlpame tuve una recaída. VIVA LA PATRIA", expresó el cantante.
Cuenta la historia de un gaucho Tucumano que se acercó a saludarme y me dice: este plato de Locro te lo invito yo. Si usted lo viera a mi país paisano, si usted lo viera como yo lo vi. 💪🇦🇷
— Pablo Lescano (@pablitolescano) July 9, 2018
Me emocione mientras escribía el tw anterior. Chau me voy a descansar.
— Pablo Lescano (@pablitolescano) July 9, 2018
Lescano también contó que un tucumano le invitó uno de los platos y se retiró a dormir la siesta, con la panza llena y el corazón contento.
