Padre Mauro: “El Papa viene con un mensaje de unidad y de paz que necesita toda la sociedad”
El sacerdote de Tres Arroyos se prepara para viajar a Buenos Aires y acompañar las actividades de León XIV. Un contingente de alrededor de 50 personas partirá desde las comunidades parroquiales hacia Luján, mientras que otro grupo de jóvenes participará de la vigilia juvenil. En una entrevista, el padre Mauro destacó el mensaje de Francisco, la cercanía del nuevo Pontífice con América Latina y la necesidad de superar las divisiones.
La próxima visita del papa León XIV a la Argentina genera expectativas entre las comunidades católicas y también entre quienes ven en su presencia una oportunidad para escuchar un mensaje que trascienda lo religioso. Desde Tres Arroyos, distintos grupos ya organizaron su participación en las actividades previstas en Buenos Aires y Luján.
El padre Mauro, que acompañará a un grupo de jóvenes de la ciudad, habló sobre el significado de esta visita, la organización de los viajes y las expectativas que despierta la llegada del Pontífice. También se refirió al legado de Francisco y a la necesidad de recuperar valores como la unidad, la solidaridad y la paz.
“Él viene como peregrino. En primer lugar, como católicos y como Iglesia Católica, lo recibimos como el sucesor de Pedro, nada más y nada menos”, expresó al referirse a León XIV.

El legado de Francisco y una Iglesia cercana
Consultado sobre los motivos que pueden haber impulsado al Papa a visitar la Argentina, el sacerdote vinculó el viaje con la continuidad del mensaje que dejó Francisco y con el conocimiento que León XIV tiene de la realidad latinoamericana.
“Nosotros vemos el legado de Francisco no solamente en este viaje, sino en general. El mensaje que dejó nuestro Papa argentino para el mundo entero es el de una Iglesia cercana, de estar cerca del dolor, de los más vulnerables, de esas situaciones a las que a veces no sabemos cómo buscarles una respuesta”, sostuvo.

En ese sentido, consideró que la experiencia de León XIV en Perú durante tantos años le permitió conocer de cerca la realidad de la región.
“Más allá de que es norteamericano, vivió muchísimos años en Perú. Es como un latinoamericano. Conoce muy bien lo que es la realidad latinoamericana”, señaló.
Para el padre Mauro, la visita también representa la posibilidad de concretar algo que Francisco no pudo realizar durante su pontificado. Recordó que, aunque en un primer momento la decisión de no viajar a la Argentina había sido personal, en la última etapa su estado de salud condicionó esa posibilidad.
Dos contingentes partirán desde Tres Arroyos
La visita también movilizó a las comunidades religiosas de la ciudad, que organizaron distintas alternativas para participar de las celebraciones.
Por un lado, desde las parroquias Nuestra Señora de Luján y Nuestra Señora del Carmen partirá un colectivo con alrededor de 50 personas que viajarán el martes directamente a la misa prevista en Luján.
“Enseguida la gente se anotó cuando nos enteramos de que venía el Papa. Se organizó ese viaje y la verdad que es muy lindo”, contó el sacerdote.
Por otra parte, Mauro viajará el lunes junto a un grupo de jóvenes de Tres Arroyos que se sumará a la pastoral juvenil de la Arquidiócesis de Bahía Blanca, en un contingente que también integrarán peregrinos de Punta Alta y Coronel Dorrego.

La propuesta contempla participar de la vigilia juvenil del martes y luego trasladarse a Luján para asistir a la misa de cierre. Los jóvenes pasarán la noche en un colegio perteneciente a una parroquia, mientras que la organización prevé llegar temprano a la basílica debido a la gran cantidad de personas que se espera.
“Va a haber muchísima gente y el tránsito va a estar muy congestionado, aunque también muy controlado. La idea es compartir esa experiencia, que seguramente va a ser hermosa”, explicó.
Los contingentes ya realizaron las inscripciones correspondientes para contar con un lugar dentro de los sectores asignados por la organización. Mauro explicó que funcionan como espacios delimitados, denominados “corralitos”, donde se ubica cada grupo.
En su caso, al ser sacerdote, se inscribió en una categoría específica y espera poder estar frente al sector donde se desarrollarán las celebraciones.
Una experiencia especial para el sacerdote
Para Mauro, el viaje tiene además un significado personal. Cuando Juan Pablo II visitó la Argentina en 1982, él tenía apenas un año, por lo que nunca vivió la experiencia de recibir a un Papa en el país.
“Yo no conozco esa experiencia de recibir un Papa. Así que ojalá que esto sea hermoso”, manifestó.
Sin embargo, recordó que tuvo la oportunidad de conocer personalmente a Jorge Bergoglio antes de que fuera elegido Pontífice. Durante sus años de seminario, cerca de Luján, participaba de las peregrinaciones juveniles en las que Bergoglio acudía a la basílica para confesar durante toda la noche.
“Él siempre iba a confesar en las peregrinaciones de jóvenes y se quedaba toda la noche. Después hacía pequeños descansos en la casa parroquial de la basílica y uno lo veía ahí tomando su cafecito. Uno no lo quería molestar porque sabía que estaba descansando”, recordó.
Por eso, señaló que haber conocido a Francisco antes de su elección como Papa fue también una experiencia muy especial.
“La paz tiene que transmitirse a toda la sociedad”
Más allá de las celebraciones y del encuentro con los fieles, el sacerdote destacó que la visita de León XIV puede dejar un mensaje que alcance a toda la sociedad, independientemente de las creencias religiosas.
“Él viene con un mensaje que atraviesa a toda religión, incluso a aquellos que no creen”, afirmó.
En particular, hizo hincapié en la dignidad de las personas y en la importancia de prestar atención a quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad. Como ejemplo, mencionó la visita prevista al cotolengo, un gesto que, a su entender, expresa una orientación clara sobre las prioridades que deben guiar tanto a la Iglesia como a la sociedad.

“Un primer gesto es visitar el cotolengo, donde están nuestros hermanos y hermanas más necesitados, las personas más vulnerables de nuestra sociedad. Eso habla mucho de qué tenemos que hacer nosotros, en primer lugar como Iglesia, pero también como sociedad”, reflexionó.
Finalmente, planteó que el país necesita dejar atrás las divisiones y recuperar la capacidad de construir espacios de encuentro.
“Tenemos que unirnos, dejar las divisiones y buscar esa paz que necesitamos. La paz en nuestros corazones, pero también que se transmita a nuestra sociedad y a nuestro mundo, que tanto la necesita”, expresó.
Antes de despedirse, Mauro dejó también un mensaje para quienes no podrán viajar: que se sientan parte de la visita y del recibimiento al Pontífice en el país. “Que los que no puedan ir también se sientan parte de esta visita, que lo están recibiendo en su casa, en nuestro país”, concluyó.
