Abel Gómez: “La comunicación con el municipio no es muy buena”

El secretario general del Sindicato de Empleados Municipales de Tres Arroyos cuestionó la falta de diálogo con el gobierno de Pablo Garate, advirtió sobre los bajos salarios del sector y reclamó el cumplimiento del convenio colectivo de trabajo. Además, denunció situaciones de persecución hacia trabajadores y sostuvo que el gremio continuará defendiendo sus derechos, independientemente de quién esté al frente del Ejecutivo.

Abel Gómez: “La comunicación con el municipio no es muy buena”
Abel Gómez (archivo) (Vía Tres Arroyos)
21 de octubre de 2026, 17:10

El secretario general del Sindicato de Empleados Municipales de Tres Arroyos, Abel Gómez, realizó un balance de la situación de los trabajadores municipales en el tramo final del año y manifestó su preocupación por los bajos salarios, las dificultades en la relación con el gobierno local y el incumplimiento de disposiciones contempladas en el convenio colectivo de trabajo.

En ese marco, el dirigente sindical aseguró que la comunicación con el municipio atraviesa un momento complicado, cuestionó las represalias que, según denunció, sufren algunos trabajadores y reclamó respuestas a los planteos realizados por el gremio ante el Ministerio de Trabajo.

“En este momento, la comunicación no es muy buena. Realmente te lo digo, no es muy fluida. Nosotros hacemos lo que tenemos que hacer, reclamar.

"El Sindicato está para reclamar - continuó - lo que le hace falta a la gente, entonces, vemos que no les gusta. El otro día escuché al intendente en un reportaje diciendo que no le gustaban las cosas que decía yo; y yo nunca le falté el respeto ni a su persona ni al cargo que obstenta, hago los reclamos que corresponden" - expresó.

Gómez, quien aclaró que los reclamos sindicales no responden a diferencias personales o políticas con el intendente, sino a la necesidad de defender los derechos de los empleados municipales.

Abel Gómez (archivo)
Abel Gómez (archivo) (Vía Tres Arroyos)

Salarios bajos y un básico de $750.000

Al referirse a la situación económica de los trabajadores, Gómez señaló que el sector municipal atraviesa una realidad similar a la de gran parte del empleo público, caracterizada por ingresos que considera insuficientes.

“El tema de los municipales, como normalmente le ha pasado a la gran mayoría de los empleos públicos, son salarios muy bajos. La orden presidencial es que hay que depreciar los salarios para poder bajar la inflación”, expresó.

El dirigente reconoció que las negociaciones paritarias del sector no fueron desfavorables en comparación con las de otros lugares, aunque advirtió que los salarios de partida continúan siendo reducidos.

“Si bien no hemos tenido una mala paritaria con respecto a otros lugares, la base imponible que tenemos es muy baja. Por lo tanto, tenemos los mismos salarios que tiene todo el empleo público”, explicó.

En cuanto a los ingresos, precisó que el salario básico de un empleado municipal que se encuentra en la categoría más baja es actualmente de $750.000.

Asimismo, indicó que todavía resta aplicar un incremento del 7% previsto para noviembre. Después de ese aumento, el sindicato buscará retomar las conversaciones con el Ejecutivo municipal para intentar corregir el desfasaje salarial.

“Nos falta un 7% ahora en noviembre y, después, sentarnos para ver de qué manera el municipio puede llegar a tratar de acomodar el gran desfasaje que hay”, sostuvo.

Reclamos por persecución y el incumplimiento del convenio colectivo

Uno de los principales cuestionamientos de Gómez estuvo dirigido a la falta de respuestas a los planteos sindicales y a situaciones que calificó como hostigamiento hacia trabajadores municipales.

El secretario general explicó que el sindicato solicitó la intervención del Ministerio de Trabajo para obtener información sobre distintas cuestiones vinculadas con el personal. Sin embargo, aseguró que la respuesta recibida fue insuficiente.

“Nosotros tenemos un convenio colectivo que no se está cumpliendo. Por eso hicimos un pedido al Ministerio de Trabajo, de donde vengo de una reunión en la que solicitamos un informe”, indicó.

Según detalló, la documentación presentada contenía errores y no brindaba la información necesaria, por lo que el gremio pidió pasar a un cuarto intermedio para que el organismo revisara el informe.

“En realidad, nosotros queremos pedir lo que a los compañeros municipales les hace falta. Y los hostigamientos que están pasando tampoco corresponden”, agregó.

Como ejemplo de las situaciones denunciadas, Gómez mencionó el caso de un delegado sindical que, según afirmó, permaneció entre 100 y 120 días sin cobrar sus haberes después de presentar una nota en reclamo de ropa de trabajo.

“Tenemos un delegado que estuvo entre 100 y 120 días sin cobrar. Obviamente, porque hizo una nota reclamando la ropa. Entonces, no podía fichar y, por eso, no podía cobrar. Tuvimos que ir a la Justicia. Es una persecución, llanamente es una persecución”, denunció.

Para el dirigente, este tipo de situaciones deberían resolverse mediante el diálogo y no a través de medidas que perjudiquen económicamente a los trabajadores.

“Si no podemos arreglar esos temas conversando, porque por una nota se toma esa represalia, me parece muy injusto. Y si no, los sindicatos están solo de adorno”, cuestionó.

En ese sentido, insistió en que el convenio colectivo de trabajo firmado en 2017 establece derechos y obligaciones que deben respetarse. “Se hizo un convenio colectivo y ese convenio tiene fuerza de ley. Queremos que se cumpla”, remarcó.

Gómez consideró que las disposiciones acordadas deben ser respetadas tanto por los empleados como por el municipio en su condición de empleador.

Abel Gómez (archivo)
Abel Gómez (archivo) (Vía Tres Arroyos)

La cantidad de empleados y los pedidos de información

La situación de la planta municipal también forma parte de los reclamos que el sindicato viene planteando ante el Ejecutivo.

Gómez señaló que existen cuestiones relacionadas con la cantidad de trabajadores y las condiciones de contratación sobre las que el gremio necesita contar con información precisa. Por ese motivo, vinculó estos planteos con la solicitud de intervención del Ministerio de Trabajo.

El dirigente reiteró que el informe recibido no respondió adecuadamente a las necesidades de información del sindicato y que, por esa razón, se pidió su revisión.

Además, sostuvo que el cumplimiento del convenio colectivo no debería depender de la administración que se encuentre al frente del municipio.

“Esto pasó con el otro gobierno y pasa con este. Pero hay un convenio colectivo que estipula ciertas normas que deberíamos cumplir. La debe cumplir el empleado como empleado, y creo que el empleador tiene que hacer lo mismo con los empleados municipales”, afirmó.

De esta manera, Gómez planteó que los reclamos actuales forman parte de una discusión que trasciende las diferencias entre las distintas gestiones municipales y que, a su entender, debe resolverse a partir del respeto por los derechos laborales establecidos.

“No tengo problemas personales con nadie”

Pese a las diferencias que mantiene con el gobierno local, Gómez aseguró que el sindicato siempre estuvo dispuesto a dialogar y descartó que los conflictos respondan a cuestiones personales con el intendente Pablo Garate o con su antecesor, Carlos Sánchez.

El dirigente recordó que durante la gestión anterior también hubo enfrentamientos y discusiones, pero sostuvo que esas diferencias no modifican el objetivo central de su función sindical.

“Nosotros siempre fuimos muy dialoguistas. Ustedes saben bien que nosotros, en la Fiesta del Trigo, con Sánchez nos peleamos. La verdad es que yo creo que nosotros no estamos para pelearnos entre nosotros. Estamos para conseguirles cosas a los trabajadores”, expresó.

En esa línea, remarcó que la actividad sindical no debe quedar condicionada por las preferencias políticas de sus integrantes.

“Nosotros no estamos para defender un partido político, estamos para defender los derechos de los trabajadores. Acá, en el sindicato, cada uno tiene la libertad de ser del partido que quiera. Las discusiones serán adentro, pero después vamos todos para el mismo lado”, manifestó.

Gómez también hizo referencia a su relación con Garate y señaló que, pese a las diferencias que pudieron haber existido, está dispuesto a retomar el diálogo cuando sea necesario.

“Cuando hubo un momento de reencuentro con Pablo, yo hice borrón y cuenta nueva. Tuvimos nuestras cosas, las discutimos, las hablamos y ya está. No podemos seguir con cosas personales. Yo no tengo rencor”, aseguró.

Incluso, afirmó que no tendría inconvenientes en reunirse con el intendente si este lo convocara para conversar sobre los problemas del sector.

“Si mañana me llama y me escribe y me dice: ‘Venite’, voy. No tengo ninguna clase de problema, ni con él ni con nadie. No tengo problemas personales con nadie”, enfatizó.

Finalmente, el secretario general insistió en que su postura responde a las responsabilidades que asumió al frente del sindicato y que mantendrá los reclamos mientras considere que existen derechos laborales que no se respetan.

“Los problemas los tuve con Carlos, ahora los tengo con Pablo y quizás los siga teniendo con Pablo en el próximo mandato o en los próximos 30 años, no sé. Pero mientras esté yo a cargo, va a ser así. Lo personal lo dejo aparte”, concluyó.