La oscura historia de Aníbal Gordon, el criminal argentino que llegará a Netflix

La nueva serie protagonizada por Rodrigo de la Serna reconstruye la vida de un personaje ligado al delito y a la violencia política de los años 70. Se estrenará el 18 de noviembre y tendrá siete episodios.

La oscura historia de Aníbal Gordon, el criminal argentino que llegará a Netflix
Aníbal Gordon fue una figura vinculada al crimen y a la violencia paraestatal en los años 70. (CAPTURA DE PANTALLA)
29 de octubre de 2026, 13:16

Aníbal Gordon fue una figura vinculada al mundo criminal argentino, cuya trayectoria quedó asociada tanto a delitos comunes como a la violencia paraestatal durante la década de 1970. Su historia atravesó uno de los períodos más oscuros del país y ahora será el punto de partida de una nueva producción de Netflix.

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De los robos a la Triple A: el pasado criminal de Aníbal Gordon

Los antecedentes delictivos de Gordon se remontan a comienzos de la década de 1950. Nacido en Colón, provincia de Buenos Aires, en 1930, acumuló causas por robos y otros delitos antes de que su nombre quedara relacionado con la violencia política. En 1968 comenzó a colaborar con la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), según reconstrucciones periodísticas sobre su trayectoria.

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Uno de los episodios que marcaron esa primera etapa fue el asalto a una sucursal bancaria en Bariloche, en 1971. La investigación por ese hecho y por un robo en una joyería porteña terminó con Gordon en prisión. Sin embargo, recuperó la libertad el 25 de mayo de 1973, durante la liberación de presos políticos dispuesta por el gobierno de Héctor Cámpora. Su salida coincidió con el comienzo de una nueva etapa en su vida, cada vez más ligada a grupos parapoliciales.

Una fotografía de archivo de Aníbal Gordon, figura central de la historia criminal argentina.
Una fotografía de archivo de Aníbal Gordon, figura central de la historia criminal argentina. (CAPTURA DE PANTALLA)

Poco después, Gordon pasó a integrar la Alianza Anticomunista Argentina, conocida como Triple A, una organización parapolicial de extrema derecha vinculada con atentados y asesinatos de opositores políticos. Entre las víctimas de crímenes atribuidos a esa estructura estuvieron el abogado y militante Silvio Frondizi y el diputado Rodolfo Ortega Peña.

Automotores Orletti, el centro clandestino donde actuó su banda

Tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Gordon quedó vinculado con Automotores Orletti, un taller mecánico del barrio porteño de Floresta que funcionó como centro clandestino de detención y tortura. El lugar integró el aparato represivo coordinado entre las dictaduras del Cono Sur mediante el Plan Cóndor. Allí operaron integrantes de la SIDE, miembros de las fuerzas de seguridad y colaboradores de la banda de Gordon.

Pero la actividad de su grupo no se limitó a la represión ilegal. También estuvo relacionado con secuestros extorsivos y robos de obras de arte. Uno de los casos más resonantes fue el saqueo del Museo Nacional de Bellas Artes, ocurrido durante la Navidad de 1980: desaparecieron 16 pinturas y siete piezas de porcelana y jade de la colección Santamarina. La investigación posterior vinculó a la banda con el circuito de obras robadas, aunque la autoría del asalto al museo no quedó establecida de manera concluyente.

Gordon fue vinculado con Automotores Orletti, uno de los centros clandestinos de detención de la última dictadura.
Gordon fue vinculado con Automotores Orletti, uno de los centros clandestinos de detención de la última dictadura. (CAPTURA DE PANTALLA)

En agosto de 1983, Gordon volvió a quedar en el centro de la escena por el secuestro del dirigente nacionalista Guillermo Patricio Kelly, quien permaneció cautivo durante unas 16 horas antes de ser liberado. El caso contribuyó a que las autoridades avanzaran sobre el grupo. Gordon fue detenido en Córdoba en febrero de 1984 y, en octubre de 1986, recibió una condena de 16 años de prisión por su participación en el secuestro. También fue señalado judicialmente por crímenes cometidos durante la represión ilegal.

Aníbal Gordon murió en la cárcel de Caseros el 13 de septiembre de 1987, antes de cumplir la totalidad de la pena. Su trayectoria quedó asociada a una trama en la que confluyeron delincuencia organizada, servicios de inteligencia y violencia paraestatal, un capítulo oscuro de la historia argentina que continúa siendo objeto de investigaciones y reconstrucciones.