A raíz de que, en el país, los casos de enfermos de sarampión se han elevado a 38 según un informe de la Secretaría de Salud de la Nación, el ministro de Salud del Gobierno de La Pampa, Mario Kohan, se refirió al tema criticando en duros términos a quienes eligen no vacunar a sus hijos.

Al respecto, el ministro señaló que los 38 "son casos confirmados y hay algunos más sospechosos, así que, posiblemente, ese número pueda aumentar un poco. Es una enfermedad que presumíamos que no iba haber más, o por lo menos muy aisladamente. Hay un gran porcentaje que no son autóctonos y esto es porque se ha roto la barrera de inmunización".

Kohan agregó que en la Argentina no falta este tipo de vacunas, "pero estos movimientos antivacunas, estas nuevas modas que tratan de justificar sin ningún fundamento para no vacunar niños, es poner en riesgo la salud y la vida, y han provocado que en la Argentina tengamos 38 casos", dijo.

El ministro de Salud, Mario Kohan (Gobierno de La Pampa)

"Sorprendentemente, en países de Europa central y hasta Estados Unidos han tenido enorme cantidad de casos producto de la falta de vacunación. Tanto en Europa como en muchos estados de Estados Unidos, no es obligatoria. Esta cultura de no vacunar va a traer fuertes dolores de cabeza si no se toman las medidas que se deben tomar", expresó el ministro.

Aunque en La Pampa no hay casos detectados, Kohan apuntó que en Brasil hubo muchos casos este año, "aunque ahora no hay distancias, estamos a dos horas en avión. La posibilidad de romper las barreras es fácil".

"La población de más alto riesgo son los niños menores de un año. La Argentina tiene un plan de vacunación muy completo", enfatizó, "el problema es que no lo cumplen. Debemos respetar usos, costumbres, creencias. Pero vamos por parte, si tu creencia afecta la vida de mis hijos, ahí termina tu derecho", remarcó.

Por último, manifestó que "debemos ser más enérgicos en este sentido y hay corrientes que opinan que hay que sancionar socialmente. Aquellos padres que no vacunan a sus niños, creo que son, realmente, no sé si la palabra delincuentes es muy fuerte, pero socialmente podrían ser considerados como tales", concluyó Kohan.