El fallo corresponde a una serie de delitos provinciales cometidos en Santa Fe durante la fuga en enero de 2016.


Los hermanos Martín y Christian Lanatta y Víctor Schillaci asistieron este miércoles por cuarta vez a una lectura de sentencia conjunta. En este caso, un Tribunal de Santa Fe los declaró culpables de privaciones de la libertad y robos cometidos en Santa Fe tras su fuga del penal de General Alvear, donde estaban detenidos por el triple crimen de General Rodríguez a fines de 2015.

Según la resolución que se dio a conocer pasadas las 10 de la mañana, el tribunal dispuso una pena de 8 años y 6 meses de prisión para Schillaci, mientras que Christian y Martín Lanatta recibieron sanciones similares de 8 y 7 años respectivamente.

El fiscal Estanislao Giavedoni había solicitado 15 años de prisión y también la unificación con condenas anteriores, incluida la de prisión perpetua dictada por la Justicia Federal de Mercedes por el asesinato de Sebastián Forza (34), Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35), por la que estaban presos cuando huyeron del penal.

La segunda pena fue por la fuga y estuvo a cargo de la Justicia Federal de la Plata, que los condenó en octubre pasado a 7 años y medio de prisión, en tanto la tercera fue decidida por el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, que los sentenció a otros 10 años (en el caso de Martín Lanatta) y 8 años (Christian Lanatta y Schillaci) por enfrentamientos y robos a gendarmes.

Pero la de esta semana tampoco es la última sentencia que los hallará juntos, ya que tienen pendiente la “tentativa de homicidio” en perjuicio de los policías Lucrecia Yudati (33) y Fernando Pengsawath (23), quienes resultaron malheridos el 31 de diciembre de 2015, cuando intentaron detenerlos en la localidad bonaerense de Ranchos.

De los tres imputados, el único que tenía antecedentes antes de ser penado por el triple crimen era Schillaci, con dos condenas menores en Quilmes, la ciudad de origen de los tres.

Durante esta jornada, el tribunal encabezado por el juez Eduardo Pocoví cerró el debate sobre de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada (en dos casos Martín Lanatta y en tres sus socios) y robos calificados por actuar en banda y con armas de fuego, en un caso por haberlo hecho en poblado y la restante en despoblado.

En el proceso afrontaron cargos por la privación ilegítima de la libertad del ingeniero agrónomo Juan Ignacio Reynoso (32), quien trabajaba en San Carlos y el 7 de enero de 2016 fue interceptado por los prófugos cuando circulaba en su Volkswagen Amarok color blanca.

Reynoso estuvo cautivo de los tres delincuentes hasta el 9 de enero y fue despojado de su vehículo, con el que los fugitivos volcaron en cercanías a la localidad de Cayastá, situación en la que fue recapturado Martín Lanatta.

El accionar delictivo continuó ese mismo día en la localidad semirrural de Campo del Medio, donde según el expediente Christian Lanatta (43) y Schillaci (37) privaron de su libertad al productor agropecuario Héctor Ferreira, a quien maniataron con un cable de teléfono y le robaron una camioneta que luego sería abandonada.

El tercer episodio de la saga también involucra a Schillaci y al menor de los Lanatta y tuvo como víctima a Franco Martín, un empleado de la arrocera Spalletti de Cayastá, donde fueron recapturados el 11 de enero de 2016.

Por su parte, el defensor Jorge Miró había señalado en su alegato que los hechos que se investigan pueden denominarse “carrera por la vida” y pidió la absolución de sus clientes, quienes según su teoría actuaron bajo la figura de “necesidad justificante”.






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