"A la auxiliar la juzgaron por lo que se vio en un video de 20 segundos", expresó el chofer y aseguró que ella hizo lo correcto porque la mujer estaba en un "estado de locura". 


Walter Medina es taxista de la ciudad de San Luis y decidió contar su versión de los hechos sobre la mujer, presunta suicida, que fue reducida de un golpe de puño por una policía, y que por éste hecho la uniformada fue pasada a disponibilidad.

La mañana del lunes 10 de septiembre Medina cumplía con un viaje y todo transcurría con normalidad hasta que un hecho cambió por completo la rutina laboral. La mujer a la que llevaba, se bajó del vehículo, se desnudó, comenzó a llamar la atención y habría intentado arrojarse desde el Puente Blanco, de la ciudad de San Luis.

En el video que se viralizó por WhatsApp se ve cómo los efectivos tomaron intervención tratando de contenerla pero ella siguió alterada, agresiva y gritándoles. Minutos después llegaron otros efectivos del DRIM, uno de ellos se acercó y recibió un golpe; en ese instante se puso más violenta con lo cual una uniformada la redujo. Primero la tomó de uno de sus brazos intentando inmovilizarla, pero ante la resistencia que opuso la mujer, le dio un golpe de puño y la dejó boca abajo en el suelo.

El procedimiento provocó que el jefe de Policía, Fabricio Portela, decidiera pasar a la uniformada a disponibilidad para generar “transparencia”, derivando el caso a la división de Asuntos Internos.

Walter Medina en comunicación con Emiliano Pascuarelli para Radio La Bomba relató como fueron los hechos, dijo que “iban dos pasajeras, madre e hija. La primera es la señora en cuestión, quien desde el momento en que subió estaba alterada porque quería viajar en ambulancia. A medida que pasábamos las cuadras, la situación se tornó más violenta”.

Según el taxista, el viaje había iniciado en la costanera sur del barrio Tibiletti y tenía como destino el barrio Eva Perón, sin embargo a las 12 cuadras inició el hecho de tensión. “La hija la abrazó e intentó cerrarle la puerta pero se escapó, arrojándose al medio de la calle. Le pidió que la contenga porque estaba nerviosa, además me insultaba a mí y a la Policía”, aseguró y detalló que luego de que comenzara a gritar en la calle estacionó el auto para contenerla, mientras que la hija la dejó sola. En ese momento comenzó “el ataque de locura”, por lo que dio aviso a la central de taxis para que llamaran a la Policía.

Mientras esperaban la llegada de autoridades, la mujer se desnudó frente a un colectivo de Transpuntano, “hizo un montón de cosas, pero se juzgó a una mujer policía por lo que se vio en un video de 20 segundos” sentenció Medina, que vivió toda la secuencia.

La mujer fue reducida por la uniformada.

A los diez minutos llegaron los efectivos, y según describió Medina fueron agredidos. Momentos más tarde, la auxiliar la redujo de un golpe.

Para Medina el modo en que actuó la uniformada “no es de gravedad” ya que interpreta que se detuvo a una persona que podría haber agredido a otros, además entiende que no sólo “se le salvó la vida” a ella, sino a posibles víctimas de su estado emocional.

“Yo no escuché que se quería matar. Tenía un ataque de ´locura total’, creo que tiene un problema grave, incluso ella misma ya sabía que le estaba por dar un brote, quizá la hija se fue por vergüenza o para buscar ayuda”, agregó.

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Por otra parte criticó de la represalia que se tomó contra la auxiliar y lo comparó con el caso Chocobar indicando que “puede haber excesos, pero hay que ver que no se ponga en riesgo la vida de otras personas. Había niños en el lugar”, comentó.

En ese sentido sostuvo que le dolió la postura de Portela, con quien está “totalmente en desacuerdo”, y expresó que le gustaría que lo llame para dialogar sobre el hecho. “¿Quién es él para juzgar una situación que le contaron, o que vio en unos segundos sin observar la historia completa?, me gustaría que me dé una explicación”, aseveró.

De este modo expresó que está “indignado” y que le dolió ver cómo sufría la mujer policía, ya que presenció el instante en el que retiraba sus cosas de la Comisaría: “Ella cumplía su trabajo, creía que estaba haciendo lo correcto”.

Por último manifestó que lo ocurrido es un mensaje para que la Policía “se quede atada de pies y manos”, informó El Chorrillero




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