Darío Tapia era el tesorero del Arzobispado de San Juan. Zafó del juicio penal, pero fue condenado civilmente.


Un profesional sanjuanino deberá devolver 100 mil pesos por haberse quedado con fondos de las limosnas de una Iglesia. El acusado se llama Darío Tapia y era el tesorero del Arzobispado. Al no tener antecedentes penales y porque la escala del delito lo permitió, no fue condenado penalmente y obtuvo el beneficio de la probation. El excontador Juan Brozina también zafó del juicio penal.

De acuerdo a la publicación de Diario de Cuyo el juez Walter Otiñano, titular del Octavo Civil, fue quien condenó por daños y perjuicios a Tapia. Según fuentes judiciales, el magistrado entendió que el ex tesorero actuó indebidamente en sus funciones dentro de la iglesia y tuvo la clara intención de obtener un beneficio personal al quedarse con el dinero que la congregación reunía mediante una colecta.

Al parecer el sujeto entregó comprobantes con fechas falsas y también manipuló el ingreso de los recursos por sumas menores. Para los investigadores no era “regular ni corriente que un usuario pueda equivocarse tantas veces en un periodo tan corto de tiempo, lo que hace evidente la maniobra llevada a cabo para perjudicar a la institución“.

Ahora el acusado deberá devolver 37.600 pesos, pero sumado a los intereses generales desde que salió a la luz el hecho la cifra ascendería a los 100 mil pesos. Además, para borrar la mancha penal, realizará comunitarias y ofrecerá pagos simbólicos. El escándalo por la estafa con limosnas estalló en febrero de 2016 cuando el entonces arzobispo, Alfonso Delgado, denunció las irregularidades ante la Justicia.




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