Los tres chicos sanjuaninos que vieron al presunto femicida de Brenda declararon en Cámara Gesell y lo complicaron.


Esta semana pasaron por Cámara Gesell, en San Juan, tres menores que son testigos claves de un femicidio que todavía conmociona a la provincia cuyana. Se trata de los tres adolescentes que vieron cómo el presunto femicida, “quemaba algo” a 800 metros de su casa, justo donde apareció desmembrado y calcinado el cuerpo de su mujer. El sujeto es ahora el principal sospechoso y está cada vez más complicado gracias a la declaración de los menores.

Se trata de Diego Álvarez, quien está preso desde julio cuando apareció el cuerpo de su mujer, Brenda Requena, a quien él había acusado de infiel y de haberla visto corriendo a campo traviesa tras ser descubierta. La coartada de Álvarez se cayó en cuestión de días cuando apareció el cuerpo de Brenda a metros de la vivienda que compartían. Ahora, según publicó Telesol, los menores terminaron de condenar a Álvarez con lo que dijeron en Cámara Gesell.

Es que los niños, que ese día cazaban pajaritos por la zona de la Villa Mallea, en Campo Afuera, Albardón, un distrito agrícola de la provincia, vieron a Álvarez armando una fogata. Los chicos, ratificaron ante la Justicia lo que ya le habían dicho a la Policía. “Vieron a Álvarez y su moto cerca de la fogata. En ese momento, el marido de Brenda se les acercó y los intentó echar del lugar aduciendo que personal de Flora y Fauna andaba en las cercanías”, publicó el medio local.

Los menores también declararon que Álvarez les dijo: “Me han gorreado. Si la ven a mi mujer y al vago háganlos cagar”. Esta declaración terminó de hundir al principal sospechoso del homicidio de Brenda y además se sumó un nuevo dato: los menores vieron una de las manos de Álvarez, ensangrentada. Al día siguiente cuando prendieron la televisión se dieron cuenta de todo y fueron a la Policía y ahora ratificaron lo dicho pero ante los jueces. 





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