Un resumen de los puntos más importantes del audio de más de 40 minutos en los que el joven confiesa los abusos y pide perdón a la víctima.


La semana pasada se conoció el audio que llevó a la detención e imputación de Lautaro Teruel, hijo del “Nochero” Mario Teruel, por exhibición obscena y abuso sexual con acceso carnal.

En el mismo, se escucha como el acusado repite una y otra vez que necesitaba hablar con ella (la víctima), por que la culpa lo estaba carcomiendo, y quería pedirle perdón por lo que hizo.

Lautaro Teruel.

A continuación, el audio completo, dividido en cuatro partes, y con un resumen de los puntos más importantes:

Primera Parte

Durante la primera parte del audio, el acusado hace referencia a un escrache en las redes sociales que la había hecho una amiga. La joven lo acusaba a él y a dos amigos de haberla violado mientras se encontraba en estado de ebriedad.

“Si la mina hubiera metido la denuncia es denso pero se arregla ahí, entre nosotros, pero ya que se meta un montón de gente a juzgarte sin tener la más puta idea de lo que pasó ya es como muy duro,” dice el Lautaro Teruel.

“Y nada, todo este tiempo que te vi el otro día, me acordaba de tu cara cuando eras pendeja. Y para mí es un bajón porque no tenía otro recuerdo tuyo. Y el otro día que te vi ahí, dije ‘uh está re grande la puta madre’. Pero bueno, a partir de ese día que te puedo recordar así, como estás ahora y no esa sensación chota.”  

En ese momento, la joven, a quien el acusado abusó cuando era pequeña, le dice: “A mí me había quedado la duda de porqué lo hiciste, nada más.”

A lo que Teruel le responde: “No se boluda. Era muy pendejo. No sé realmente. No sé cuál es la respuesta al por qué lo hice. Sí sé que cuando lo hice en un momento no te gustó nada, porque sí me di cuenta. Nada. Pasaba el tiempo y más me hacía la cabeza. Qué culiado fui. A parte, eras re pendeja. No sé, debés haber tenido… ¿qué habrá sido esto, hace diez años?

La víctima recuerda que tendía 6 o 7 años, aunque en la denuncia figura que los hechos habían ocurrido cuando ella tenía diez.

“Claro, eras re pendeja. No sé por qué. Yo debía haber tenido 16, 17 también. Pelotudo. De no saber las consecuencias que podía traer después o lo que te podía causar. No sé, capaz que fue tu primera experiencia, me entendés, y fue cualquiera.”

“(…) Soy moquero, soy mujeriego. Hace una banda que estoy de novio, pero sí, soy mujeriego. Trato de no echarme moco. Tampoco siento que sea un abusador, entendés. Pero es como que, sí lo fui. Y es un bajón saber que sí lo fui. La verdad que es un bajón,” concluye Teruel. 

Segunda Parte

El joven acusado retoma el tema del escrache que le hicieron en las redes, y habla sobre un amigo suyo, y lo mal que la pasó cuando se conoció el hecho. Teruel asegura que las cosas no fueron como lo planteó la joven en las redes, y que para ellos fue distinto.

“Tengo un montón de conocidos, no se, de la Balcarce, que saben que soy hermano de, hijo de. Y juran que yo violé a esa mina, y no con toda esa gente voy a tener la oportunidad de hablar, como con vos.”

“Después que nos escrachó, nos dijo que quería hablar, y hasta el día de hoy, ni apareció,” dice Teruel.

Allí le cuenta a la víctima que antes del primer encuentro que mantuvieron, había hablado con su abuela, y se había quebrado, confesandole todo.

“Sí necesitaba hablar con vos (…) fue un bajón, pero muy liberador, también, era algo que me tenía que sacar de encima hace mucho yo,” expresa en el audio.

Entonces retoma la palabra la joven y dice: : “Vos me dijiste el otro día (por el primer encuentro que mantuvieron Lautaro Teruel y la víctima) ‘Yo abusé de vos’. Y yo me quedé mirando, y ahí se me vino todo encima. Y como que me desbloqueé un poquito y me acordé de todo. Ahí me levanté y me fui. Sí necesitaba un tiempo para procesarlo.”

Tercera Parte

La víctima le pregunta a Teruel si sus padres están al tanto de lo ocurrido cuando ella era pequeña. 

“Sí saben, por que tu abuela les dijo. Yo no les podía decir. Uno de los días que fui a almorzar, saludo a mi viejo, y ya me saludó raro. Cuando la saludé a mi vieja, peor. Y digo, uh, estos ya saben,” contestó el joven acusado, y prosiguió: “Al otro día me agarró mi viejo y bueno. Hablamos bien. Al Principio me bardeó un toque, pero después…nada, le dije que necesitaba hablar con vos, que yo sabía que me había moqueado, que era algo con lo que venía luchando hace mucho tiempo.”

“Hoy en día considero que ya no lucho con eso, me entendés. Nada, ahora veo a las nenitas y no me pasa nada, entendés. No es que yo sigo ahí como, qué onda…”

“Si tengo dudas y veo una pendeja, le digo a mi viejo ‘ayudame’, por que si, o voy a un loquero o voy en cana, y no quiero ninguna de las dos.”

“Después de lo tuyo, sí luché bastante tiempo, como dos o tres años, ponele, de que veía una pendeja y me quería alzar, me entendés. Y nada, pasó el tiempo y me fui dando cuenta que nada que ver, digamos, cualquiera,” confiesa Teruel.

“Si tengo cien minas para garcharme, porque voy a buscar una nenita. Aparte no tienen noción de nada, que no tiene por que enterarse de esas cosas, ni experimentar esas cosas,” le cuenta el acusado a la víctima, sin tapujos. “Los primeros años sí me costó, y hoy en día ya no.”

El joven vuelve a representar el dialogo que tuvo con su padre, Mario Teruel, cuando supuestamente se enteraron por la abuela de la vícitma, que Lautaro había abusado de una niña.

“Me dijo que le iba a costar volver a confiar del todo, pero que si, me creía que estaba en otro mambo, que ya era coherente.”

Y entonces comenzó a hablar de otro miembro de su famila que, supuestamente, tenía la misma inclinación enfermiza: “Yo tengo un primo, que es el que me enseñó estas pelotudeces, y siempre me decía, ‘si la ves durmiendo a tu prima…’, y hoy en día lo veo y sige siendo igual” cuenta, sorprendentemente.

“Lo hablé de mil maneras con él, pero el loco tiene ese chip, entendés, y si él no decide cambiarlo, le va a pasar algo parecido a lo mío, o va a venir una mina y va a decir ‘che, este es un culiado’, y bueno, el sabrá lo que hace, pero no lo mide,” a lo que la víctima exclama que va a ir preso, y el acusado se muestra de acuerdo.

“No me considero un mal tipo, si yo sabría que soy un malvado, que hasta el día de hoy tengo problemas, no tengo necesidad de hablar con vos.”

Cuarta Parte

Después de solo escuchar por más de media hora la voz del acusado, con muy poca cabida a la víctima, Teruel le pregunta como llevó el tema después del abuso, a lo que la víctima contesta: “Yo la pasé re mal. Ni siquiera sabia lo que estaba pasando, imagínate, era tan pendeja que no sabía lo que estabas haciendo.

La pasé re mal después, me remil deprimí. Me fue mal en el colegio, un año perdí.Me chupaba un huevo, y bueno,” continúa contando la joven, que hoy tiene 16 años.

Entonces el acusado le pregunta: “¿Vos considerás que fue por eso?”

“Y si, es que no había nada malo en mi vida, Lautaro, la pasé re mal por eso. Por un par de años, no sabía lo que había pasado. Y yo después fui entendiendo las cosas. Y ahí me puse mal. Estuve tres años re mal, pero bueno. Pero ya estoy bien,” contesta la joven, dejando en claro el daño que le produjo el hecho.

Entonces Teruel retoma la palabra y reflexiona sobre él mismo: “En todos estos años yo también me sentí mal. Sentí la necesidad de decirte ‘che flaca, si sé el moco que me mandé’”

Finalmente, la joven le dice que ya es hora de volver, y después de un poco de charla banal, en la que el acusado se muestra visiblemente aliviado, y hasta jocoso, la lleva a su casa.




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