Se trata de dos perros conocidos por la zona, Helicóptero, que deambula por la plaza 9 de Julio, y Roberta, por San Cayetano. Ambos están enfermos y su última esperanza radica en el calor de un hogar permanente.


Se llaman Helicóptero, alisas Oso, y Roberta. Y si bien no son una pareja de callejeros que se mueva juntos, ambos tienen algo en común: vivieron toda su vida en la calle.

Helicóptero

​Helicóptero deambulaba por la zona de la Plaza 9 de Julio, donde se hizo conocido de los vecinos, quienes lo alimentaban y cada tanto le brindaban unas palmaditas cariñosas. Un gran conocedor del peligro de los autos, y a veces más educado que los mismos salteños que cruzan por la mitad de la calle, Helicóptero pasó sus años en la zona, haciendo del microcentro un gran hogar.

​Pero sus años en la calle finalmente lo alcanzaron: los vecinos comenzaron a notar una hinchazón en el animalito y una gran dificultad para moverse. El perrito fue llevado al hospital de animales de la Universidad Católica de Salta, donde fue diagnosticado con una agresiva enfermedad de la piel llamada “mastocitoma”.

​David Ferri, responsable de Bienestar Animal, publicó en las redes sociales que Helicóptero necesita una droga llamada Lomustina y otra llamada Prednisolona, pero que el tratamiento necesita hacerse en un ambiente estable, donde el perrito vaya a pasar el resto de sus días rodeado del calor de una familia.

​Los interesados en darle un hogar permanente a Helicóptero, pueden comunicarse al 154-045027.

​Roberta

A la perrita Roberta la encontraron deambulando desorientada en la zona del templete de San Cayetano. Inmediatamente los vecinos notaron su forma asustada y tambaleante de moverse, además de una pancita muy hinchada y evidentes síntomas de desnutrición.

“Estaba muy desnutrida y tenía una manera extraña de caminar. Al acercarnos nos dimos cuenta que además era ciega, por eso su andar tan inseguro”, contó Carolina Catania, quien decidió rescatarla de la calle.

Al llevarla a la veterinaria, se dio con que Roberta era diabética y necesitaba insulina, sumada a una grave infección en el útero y un tumor en el bazo. A raíz del diagnóstico, fue operada de urgencia.

A pesar de el riesgo que presentaba para la perrita la operación, sobrevivió, y un año y medio después, Roberta se encuentra estabilizada, conviviendo en un refugio con otros 30 perros.

Carolina destaca la importancia de que Roberta encuentre un hogar propio, con una familia que pueda realizar un seguimiento del tratamiento y la quiera.

Los interesados en darle un hogar permanente a Roberta, pueden comunicarse al 3875421556.






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