Madonna (68 años) revela su exigente rutina de ejercicios para mantenerse en forma y activa con el paso del tiempo: “Ahora monto mucho en bici al aire libre, bailo y hago entrenamiento de alta intensidad”
Tras superar lesiones articulares y cirugías, la Reina del Pop reestructuró su plan de entrenamiento para preservar su vitalidad sin comprometer la salud corporal.
A lo largo de sus más de cuatro décadas de trayectoria artística, Madonna ha demostrado que subirse a un escenario exige un rendimiento físico equivalente al de un atleta de alto rendimiento. Sus espectáculos se destacan por coreografías complejas y un despliegue atlético constante. A sus 68 años, la artista mantiene intacta su pasión por el movimiento, aunque debió rediseñar sus hábitos de entrenamiento para responder a las transformaciones biológicas de su cuerpo.

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Las exigencias de las giras mundiales le demandaron duras sesiones de preparación durante años. Sin embargo, el impacto articular acumulado pasó factura en su estructura ósea. Luego de someterse a una intervención de reemplazo de cadera y enfrentar el desgaste crónico de sus articulaciones, la Reina del Pop debió abandonar las disciplinas de alto impacto para evitar mayores daños en los tejidos.

El desgaste articular y la necesidad de adaptar el entrenamiento
Las secuelas del desgaste físico extremo obligaron a la cantante a detener su ritmo habitual en varias oportunidades. Ella misma ha visibilizado las dolencias que padece a causa del uso intensivo de sus piernas durante décadas de shows: “Ahora tengo una rodilla mal. No tengo cartílago”.
Esta falta de tejido amortiguador en las articulaciones la llevó a reemplazar los ejercicios repetitivos de gran impacto en las rodillas. La artista explicó que debió suspender ciertas prácticas grupales y rutinas de salto: “Hasta hace un año, saltaba en trampolines, hacía cardio bailando (...) Ya no puedo hacer eso”. Frente a esta limitación, redirigió su disciplina hacia actividades de menor impacto sobre las articulaciones.

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Nuevas disciplinas de cardio de bajo impacto y fuerza
Para sostener su resistencia cardiovascular y tono muscular sin perjudicar su salud, la cantante incorporó equipamiento especializado y variantes de ejercitación aeróbica. “Ahora uso la bicicleta de spinning, la Versa Climber y hago entrenamiento en circuito de alta intensidad”, detalló al repasar el esquema con el que fortalece su estructura corporal.

Asimismo, combinó estas herramientas con actividades dinámicas al aire libre y la disciplina que definió su carrera artística. “Ahora monto mucho en bici al aire libre. Bailo”, concluyó sobre su presente. Esta capacidad de resiliencia demuestra que adaptar la actividad física a las necesidades de cada etapa resulta fundamental para mantenerse activo, fuerte y vital a cualquier edad.

