El menor había sido internado siete veces en dos meses a causa de sangrados inexplicables. Las cámaras del hospital descubrieron a la culpable. 


Elizabeth Malone, la madre de un niño discapacitado de cinco años de edad, admitió haberle inyectado a su hijo su propia sangre a través del tubo endotraquial y el catéter venoso, mientras éste se encontraba internado. Según informó NBC, la intención de esta mujer era simular un sangrado y así atraer la atención de los médicos.

El hecho ocurrió el 25 de abril de 2018 en el hospital Inova de Fairfax, en Virginia, Estados Unidos. Aquel día, una cámara del seguridad del lugar registró a la mujer mientras perjudicaba la salud de su hijo.

La cámara había sido colocada intencionalmente por el personal del hospital, ya que sospechaban de la mujer. Días antes, una enfermera le había encontrado una jeringa oculta en su manga, además de una servilleta con rastros de sangre en el baño de la habitación.

A su vez, los servicios de protección social tenían la teoría de que alguien podría haber estado maltratando intencionalmente al menor, ya que el niño había sido hospitalizado siete veces en dos meses por sangrados inexplicables.

Cabe destacar que el niño padece de impedimentos del habla, por lo cual imposibilitaba poder entrevistarlo.

Al ser inyectado con la sangre de su mamá, al niño comenzó a brotarle sangre de la nariz y de la boca. Los médicos ingresaron de urgencia a la habitación y su estado empeoró gravemente en los días siguientes a causa de severas infecciones acompañadas de fiebre alta, que lo pusieron al borde de la muerte.

Al principio, Malone negó las acusaciones, hasta que se quebró cuando la Policía le notificó la existencia de la grabación y asumió su responsabilidad. Sin embargo, dejó en claro que su intención jamás fue la de hacerle daño al menor.

Muchas veces, Malone se había mostrado en contra de la forma en que trataban a su hijo. Pero, en una ocasión en que éste sufrió un sangrado, le gustó la manera en que los médicos lo atendieron, entonces alegó que quiso recrear esos síntomas para que lo atendieran bien.

El accionar de esta mujer, quien provocaba lesiones a su hijo para simular que estaba enfermo, se conoce en psiquiatría como síndrome de Munchausen, aunque las autoridades no aclararon si Malone padece este trastorno mental.

Ahora, la mujer aguarda su veredicto desde la cárcel, que se conocerá en el mes de julio. Por su parte, el niño comenzó a mejorar notablemente y pudo retomar la escuela.





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